LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

lunes, 18 de noviembre de 2019

LIBRO NUEVO

Mi próximo libro aparecerá muy pronto: tan pronto como en diciembre. Sin duda un buen regalo en estas fechas para aquellos que tengan el buen gusto de gustarles la poesía. Más información, próximamente.

 

viernes, 20 de septiembre de 2019

viernes, 23 de agosto de 2019

MARINETTI O EL ARTE DE BENEFICIÁRSELAS



Quizá el mejor resumen del panfleto sobre la mujer del futurista en el frente Filippo Tommaso Marinetti lo hayan encontrado sus amigos y correligionarios Bruno Corra y Emilio Settimelli en el prólogo que escribieron conjuntamente para Cómo se seduce a la mujeres (Come si seducono le donne, 1917). Según estos, el libro se propone: «Combatir contra los fantasmas románticos que se llaman Mujer única, Amor Eterno, Fidelidad, es un intento de liberar nuestra raza latina de las corrosiones venenosas del claro de luna y de la sucia prisión de los celos.»
«Podría parecer con esto -prosiguen- que el libro de Marinetti […] es un documento de cinismo y de grosería. En cambio, es un libro de agasajo y de liberación a favor de la fuerza y la libertad de la mujer»
Entre tanto, Marinetti, de cama en cama, y entre aventuras sicalípticas que hay que suponer ficticias en su inmensa mayoría, nos desliza perlas como esta: «Le mujer que no cambia de macho se pone fea antes de tiempo, destruye su potencia magnética sexual y contribuye a deteriorar la raza.»
En fin, a qué seguir. Uno, que es de antiguo fiel partidario del axioma de Quohelet, ya saben, aquello de que bajo el sol nada hay nuevo, por mucho alarde de futurismo que quiera exhibir Marinetti, por mucho vanguardismo que muestre, no pertenece él sino a la larguísima saga de los lujuriosos y libertinos, a los que ya retrató Dante en su Infierno, con su amplia panoplia de trucos y recetas para lo mismo.
Eso sí, quizá contribuyó Marinetti con su grano de arena al desorden sexual actualmente vigente en nuestras sociedades. Pero la saga sigue. Después del futurismo, después de Marinetti.

(en  Caín&Abel Asociados, Sevilla, Los Papeles del Sitio, 2019)

miércoles, 7 de agosto de 2019

CUADERNOS DE HUMO VENTICINCO

Hilario Barrero, desde su refugio de Brooklyn, está manteniendo el fuego sagrado, a través de una labor humilde y sencilla, de la poesía secreta, esa que casi no suena y que desde luego no aparecerá nunca en la lista de los best sellers, ni siquiera entre los best sellers de poesía.
Hilario Barrero ha tenido la ocurrencia de escoger dos poemas míos para incluirlos en este número algo mágico que es el vigésimo quinto.
Y yo, orgulloso de figurar en tan cualificada compañía, me limito a mostrarlos, haciendo notar, así como de paso, que pertenecen a un libro de muy próxima aparición en la sevillana POESÍA AL ALBUR, con el título algo sombrío de Esta sombra que fui.



 [Litografía con que Hilario Barrero nos obsequia a los poetas participantes]

lunes, 24 de junio de 2019

CÓMO ELEGIR LOS LIBROS IMPRESCINDIBLES

"Cuando mi corazón oprimido me pide tranquilidad, la lectura viene en mi auxilio. Todos los libros los tengo allí a mano: pocos me bastan, porque hace ya largo tiempo que estoy convencido de la completa inutilidad de muchas obras que gozan todavía de gran reputación."
José de Maistre, Las veladas de San Petersburgo, col. Austral, 1943

 Y yo pienso en Gabriel Zaid y su Los demasiados libros, y pienso en la bulimia libresca, confesa y postulante de José Luis García Martín et alii, entre los que yo mismo debo incluirme, y no acabo de resolver el dilema.

Cuántos son "pocos libros". Supongo que eso dependerá de cada uno, de los que cada cual tenga por imprescindibles. Eso sí, perfectamente de acuerdo en lo de "la completa inutilidad de muchas obras que gozan todavía de gran reputación." En eso no hay duda, ahora, cuáles son los libros verdaderamente imprescindibles: es es la cuestión. 

Aclaremos que no se trata de reducir o limitar nuestra curiosidad intelectual, podemos y quizá debamos leer muchos libros, y debe distinguirse entre libros necesarios y libros imprescindibles, pero todo tiene un plazo, y llega un momento en que debemos plantearnos un "hasta aquí hemos llegado", o bien imaginar qué libros nos llevaríamos a un isla desierta, etc., etc. 

Yo, por mí no tengo duda. Sólo elegiría uno: la Biblia, que no es un libro, claro, sino toda una biblioteca. Y más digo: en la hora de mi agonía (¡amigos, hay que pensar siempre en la muerte!), me bastaría con uno sólo de esa biblioteca, y sería el libro de los salmos. Claro que, en ese caso, ya no lo podría leer por mí mismo, pero espero que alguien tenga la caridad de leerlos para mí.




lunes, 17 de junio de 2019

UN, DOS, TRES...

Si Antonio Machado lo hubiera pensado mejor, tal vez no habría escrito aquello de

Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
 Porque, vamos a ver, es cierto que hay dos Españas, pero no menos cierto es que hay también dos Francias, dos Alemanias, dos EE. UU. y así un largo etcétera, y que esta dualidad se ha resuelto alguna que otra vez en guerras tan heladoras al menos como las españolas.

Y hasta, si me apuran, no sólo son dos, sino tres, pues hay una tercera España, que sólo Andrés Trapiello sabe lo que pueda ser eso, pero que, indudablemente, es, y si no que se lo pregunten a Chaves Nogales (del que otro día hablaremos).

Pero, para ser justos, y aun rigurosos, hay que decir que la estrofa, que se ha hecho tan popular y tan requecitada, es sólo la segunda, y que en realidad el poema empieza con otra que dice

Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
 
Una que muere y otra que bosteza... Y ahí si que exclamaríamos, ¡Maestro, áteme Vd. esa mosca por el rabo!

martes, 4 de junio de 2019

LOS MILAGROS DE AQUILINO DUQUE


Cada página, un delicia, un fogonazo de luz. Desde Pemán a José Luis Tejada, un luminoso libro sobre la literatura española de la segunda mitad del siglo XX.

domingo, 28 de abril de 2019

FLAMENCOLÍAS



ELLA se fue como vino.
Y encima dice la gente
que siempre voy pensativo.

ESTO que me pasa a mí
nunca le ha pasado a nadie,
que camino por la vida
un pie atrás y otro delante.

MACETAS de albahaca,
cómo me acuerdo de las de mi madre
cuando las cuidaba.

CIÉRRAME los ojos,
por Dios te lo pido, que tú me los cierres
con tus labios rojos.

CUANDO pienso en ella,
para no volverme loco voy y pienso...
en otra cualquiera.

          PARA olvidarme de ti
salto de un querer a otro.
El querer que yo quería
un día lo tiré al pozo.

PARECE contradicción:
yo te quiero y no te quiero,
y te aborrezco y te adoro.
Pero no, que yo me entiendo.

UN camino ando
tan largo, tan largo desde que nací...
¡y nunca me alcanzo!

FULANITA, eras mi sueño.
Pero aquello se acabó:
yo ya no sueño despierto.



jueves, 14 de febrero de 2019

MARXISMO DE BARATILLO

El libro de doña Remedios Sánchez titulado Así que pasen treinta años... Historia interna de la poesía española contemporánea (1950-2017) (Madrid, Akal [naturalmente], 2018) se abre con estas programáticas palabras:

Escribía Juan Carlos Rodríguez en su imprescindible [sic] Teoría e historia de la producción ideológica algo que es una de las claves de este libro: la literatura no ha existido siempre y el discurso literario es fruto de los condicionantes ideológicos de cada época. Esa verdad incuestionable [de nuevo sic], casi axiomática para quien esto escribe, convierte a la poesía en una herramienta más de la perpetuación o fortalecimiento de una determinada ideología, a favor o en contra del poder dominante.

Georg Lucácks, el marxista Georg Lucácks, hilaba bastante más fino que el discípulo granadino del uxoricida Louis Althusser, pero bastante más... Pero se ve que ahí no llegó Rodríguez... En fin, no sigo leyendo, devuelvo el libro a su balda (de donde sospecho que a no tardar mucho saldrá para en ca del librero de saldos).

Aunque me quede sin penetrar el arcano de qué cosa sea la "historia interna" de la poesía, lo que supondrá, digo yo, que también habrá una historia externa, que tampoco sé muy bien en qué pueda consistir... En fin. 




 [el cuerpo del delito]