LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

viernes, 1 de agosto de 2014

MEMORIAS, DE MERCEDES FÓRMICA

Justo cuando acababa de empezar a leer las Memorias de Mercedes Fórmica, que ha publicado Renacimiento, me saltó a los ojos este pegajoso y resbaladizo párrafo, en el que, recordando su infancia en la calle Sierpes de Sevilla, allá por 1931, dice:

Del grupo ambulante llegaban gritos y pregones, sólo interrumpidos por el lanzamiento de verdes gargajos que tachonaban el suelo de repelente gelatina.

Y sólo leer eso ya me levanta el estómago. Porque yo lo he conocido. Como he conocido los carteles de "Prohibido escupir en el suelo", omnipresentes. Como por doquier se encontraban esas escupideras de porcelana en los pasillos de ministerios y hospitales, de ayuntamientos y de juzgados, que ya afortunadamente han pasado a la historia. 

¿Porque escupiría antes tanto la gente? Bueno, no sé. Pero no sigo. Ya lo dije, se me empieza a levantar el estómago.


jueves, 31 de julio de 2014

OLAY, OLÉ

Reconozco que no tengo mucho más que decir sobre La víspera, segundo y último libro de Rodrigo Olay. Hay libros que te dejan mudo. Que es lo que ocurre cuando el crítico no halla nada en que posar su crítica. 

Sencillamente: Olay, ¡olé!.




jueves, 3 de julio de 2014

GUIOMAR, DE MUSA A MUJER

Cuando el nombre de Guiomar aparezca por primera vez en la poesía de Antonio Machado (en las Poesías Completas de 1933), nadie parecera prestarle demasiada atención. Más tarde, con la guerra civil, menos aun. Tendremos que llegar a 1950 para que se publique el libro de Concha Espina, De Antonio Machado a su grande y secreto amor, que levanta la primera pista, pero sin desvelar aún la persona real que se esconde en la Guiomar de los versos. No obstante, ya era suficiente para iniciar una polémica en la que no han dejado de participar casi todos los estudiosos machadianos.

Unos para negar la identificación de Pilar Valderrama con Guiomar (que pasaría, así, a ser uno más de los apócrifos machadianos), otros para discutir la naturaleza de ese amor entre doña Pilar y don Antonio ("amor blanco", como propone Justina Ruiz Conde; amor total, como sugiere Tuñón de Lara), y los más para denostar la persona de Pilar de Valderrama, a la que se acusa de oportunista y de haberse aprovechado de la fama del poeta para medrar en su propia carrera literaria.

De todo ello ha venido a resultar la preterición de la obra literaria de la escritora, a la que infaltablemente se la califica de "poeta mala".

Por eso hay que saludar la publicación de un libro que viene a poner las cosas en su sitio, a intentarlo al meno, vindicando a la persona de Pilar Valderrama y defendiendo la nobleza de su relación con Machado. Este libro es Guiomar, el rescate de una diosa, publicado por sus propios autores, José María Luque Moreno y María Dolores Ramírez Ponferrada, en la ciudad de Montilla (Córdoba). Que sea este un libro "pueblerino" (sin el amparo de ningún sello editorial de prestigio) no quiere decir que ningún estudioso de Machado (o de Valderrama) pueda permitirse el lujo de ignorarlo. 

          
Pero, en definitiva, ¿por qué esta persistente inquina hacia Pilar Valderrama? Digámoslo ya: porque no encaja que un poeta supuestamente agnótico, progresista y republicano se haya podido enamorar de una mujer (también supuestamente) ultraortodoxa católica y políticamente conservadora. "No encaja, no puede encajar, han dictaminado estos machadianos, así que, por tanto, no existió, porque sencillamente era imposible que existiera."

Los que tal cosa afirman parecen olvidar algo que, sin embargo, cualquiera sabe por propia o ajena experiencia: que el amor no conoce fronteras, ni sociales, ni familiares, ni raciales, ni... no, tampoco ideológicas o políticas. Sin contar con la caricatura que se ha dibujado de los dos personajes, porque ni la Valderrama era la fanática católica que nos han pintado ni Machado el fervoroso frentepopulista que tan interesadamente difunden algunos.

"Después de leer este libro -escriben los autores en la Introducción- nadie podrá decir que Pilar era arribista, ni ignorante, ni que oscureció la figura gigantesca de Machado." Y es verdad.


viernes, 27 de junio de 2014

LA INFALIBILIDAD DEL AFORISMO

"En el amor propio no existe el divorcio", dice uno que se las da de aforista (ha publicado dos gruesos tomos de aforicios).

Y no, mire usted, eso no es un aforismo ni es nada. En todo caso será un sofisma. Sin demasiada gracia, además.

Para empezar, el amor propio no siempre es un sentimiento negativo o malo. Puede serlo también bueno. Tan malo es un excesivo amor propio como una absoluta carencia de él.

El DRAE da dos acepciones, distintas y divergentes, de amor propio:

1. m. El que alguien se profesa a sí mismo, y especialmente a su prestigio.
2. m. Afán de mejorar la propia actuación.

Queda claro que la primera tiene sentido peyorativo y positivo, en cambio, la segunda. 

Pero es que además eso de que no exista o no pueda existir el divorcio es falso. Cualquiera puede superar el amor propio, en cualquiera de las dos acepciones. Y hay mucha gente que lo hace.

Un aforismo, para serlo, ha de ser infalible: ha de dar en la diana. De lo contrario es... pues lo contrario de la pura lógica. No es un aforismo, es un aforicio (que rima con estropicio).

Y, hombre, cualquiera puede decir una tontería, incluso dos o tres, pero es que lo de este prestigiosísimo escritor ya raya en fenómeno.  

Así que no vamos a perder más tiempo deconstruyéndolo. Para muestra, con un botón basta. Y sobra.

miércoles, 4 de junio de 2014

ANTONIO MACHADO, POLÍTICAMENTE INCORRECTO

CONTRA EL DEPORTE

Siempre he sido -habla Mairena a sus alumnos de Retórica- enemigo de lo que hoy llamamos (...) eduación física.
Para crear hábitos saludables -añadía- , que nos acompañen toda la vida, no hay peor camino que el de la gimnasia y el deporte...

(véase Juan de Mairena, 1936, XIII, Contra la educación física)

CONTRA EL VOTO FEMENINO

Donde la mujer suele estar, como en España -decía Juan de Mairena-, en su puesto, es decir, en su casa, cerca del fogón y consagrada al cuidado de sus hijos, es ella la que casi siempre domina, hasta imprimir el sello de su voluntad a la sociedad entera. (...) La mujer, perfectamente abacia en la vida pública, es voz cantante y voto decisivo en todo lo demás. Si unos cuantos viragos del sufragismo, que no faltan en ningún país, consiguiesen en España de la frivolidad masculina la concesión del voto a la mujer, las mujeres propiamente dichas votarían contra el voto...

(véase Juan de Mairena, XIX, Leve profecía de Juan de Mairena)

CONTRA LA HOMOSEXUALIDAD (Y DE PASO, OTRA VEZ CONTRA EL DEPORTE)

... no olvidemos -añade- que la pederastia, actividad erótica desviada y superflua, es la compañera inseparable de la gimnástica.

(véase De un cancionero apócrifo)

El amor dorio y toda homosexualidad son rechazados también por Abel Martín, y no por razones morales, sino metafísicas. El Eros martiniano sólo se inquieta por la contemplación del cuerpo femenino, y a causa precisamente de aquella diferencia irreductible que en él se advierte. No es tampoco para Abel Martín la belleza el gran incentivo del amor, sino la sed metafísica de lo esencialmente otro.

(Ibid.)

CONTRA EL ESTATUTO DE CATALUÑA

La cuestión de Cataluña, sobre todo, es muy desagradable. En esto no me doy por sorprendido, porque el mismo día que supe el golpe de mano de los catalanes, lo dije: "los catalanes no nos han ayudado a traer la República, pero ellos serán los que se la lleven". Y en efecto, contra esta República, donde no faltan hombres de buena fe, milita Cataluña. Creo con don Miguel de Unamuno que el Estatuto es, en lo referente a Hacienda, un verdadero atraco, y en lo tocante a enseñanza algo verdaderamente intolerable.

(carta a Pilar de Valderrama del jueves 2 de junio de 1932)

jueves, 29 de mayo de 2014

EL BONITO JUEGO DE LAS ELECCIONES EUROPEAS


¿Por qué los resultados de las elecciones europeas han sido los que han sido? Vamos a ver, pues sencillamente porque la gente no es tonta (por lo menos no del todo). Y la gente comprende que estas elecciones no sirven absolutamente para nada, vamos, lo que se dice pa na. Que no son más que un brindis al sol.

El parlamento europeo no es un verdadero parlamento. Es un sucedáneo, un híbrido, un mixtifori, una cosa muy rara. Nos han querido vender la burra de que esta vez no iba a ser así, que incluso esta vez el presidente de la Comisión lo iba a elegir el parlamento. Y ya estamos viendo los tejemanejes y encajes de bolillos entre los gobiernos, y se acabará nombrando a quién diga Frau Merkel, que para eso puede, económica y demográficamente.

Y como eso la gente lo sabía, pues se ha portado como se ha portado. La mayoría, más del 50% se ha quedado en casa. A votar han ido los justitos para darle una apretada victoria al PP y que no haga el ridículo (o pueda poner en quiebra su gobernanza). Otro cuarto de lo mismo le ha pasado al PSOE, sumido en una crisis de liderazgo y de proyecto, que sólo ha ganado (pero con los resultados peores de su historia) en Andalucía como resultado del liderazgo rampante y el estrellato ascendente de Susana Díaz. A quien pronto, vaticino, acabaremos todos por llamar Susana, a secas, como otrora a Felipe.

¿Y qué diremos del fenómeno mediático? Pues creo ya haber dicho bastante. Vamos, que era broma, juego, el bonito juego de las elecciones europeas. Un juego donde no se apostaba con dinero.

Ya veremos cuando todo esto vaya en serio.

miércoles, 30 de abril de 2014

FATALISMO BÍBLICO

He reflexionado sobre todo esto y he llegado a la siguiente conclusión: aunque los honrados y los sabios con sus obras están en manos de Dios, el hombre no sabe de amor ni de odio. Todo lo que el hombre tiene delante es vanidad, porque una misma suerte toca a todos: al inocente y al culpable, al puro y al impuro, al que ofrece sacrificios y al que no los ofrece, al honrado y al pecador, al que jura y al que no tiene reparo en jurar. Y esta es la peor desgracia de cuanto sucede bajo el sol: que una misma suerte toca a todos. Por ello, el corazón de los hombres está lleno de maldad; mientras viven, piensan locuras, y después ¡a morir!

¿Schopenhauer? ¿Cioran? ¿Algún otro pesimista célebre? No. Qohelet. También conocido por el Eclesiastés. Y es que la Biblia vale por toda una biblioteca. Ahí está todo YA dicho. Claro que no deberíamos quedarnos con lo que se dice en un solo libro. Hay que llegar hasta el final.

martes, 29 de abril de 2014

LA CUESTIÓN PALPITANTE



¿Qué estará diciendo ART que todos parecemos escucharlo con tanta atención? Total, si no hablaba más que de dos enormes poetas, Antonio Machado y William Butler Yeats.

miércoles, 23 de abril de 2014

FERIA EN TOMARES


Viernes 25 de abril 

20.30 Mesa redonda sobre Antonio Machado, 75 años:
Ligero de equipaje

Modera: Alfredo Valenzuela
Intervienen: Andrés Trapiello, Enrique Baltanás
y Antonio Rivero Taravillo


http://www.tomares.es/sites/default/files/Revista%20FLT%2014.pdf#page=4&zoom=auto,0,724


martes, 8 de abril de 2014

OLOR Y CRONOLOGÍA

En el siglo XVIII olía muy mal. O, cuando menos, eso es lo que nos dice Patrick Süskind en la primera página de su cinematográfica novela El perfume. Y si en el llamado siglo de las luces olía mal, ¿cómo olía, Dios mío, cómo olía, cómo debió de oler, pongamos, la Edad Media, que era como todo el mundo sabe, época bárbara y lóbrega?

Yo no sé cómo olería en la Edad Media, cómo olería en el siglo XIX, o cómo olería en tiempos de romanos, porque esto de los olores es tan difícil de apresar en conceptos como fácil y efímero de captar con la pituitaria. No sé si cada época tiene su olor, sus aromas o efluvios privativos, o si es cada ciudad o cada persona, puesto que cada persona, como saben muy bien los canes, emana su olor propio y característico.

El lenguaje, nuestro lenguaje, está preparado para expresar, mal que bien, aquello que nos entra por la vista, por el oído incluso, por el tacto... pero, por el olfato... ahí nos perdemos en un mundo de metáforas para lo que de suyo es innombrable.

Yo no sé como olía en la Edad Media, o en tiempos de romanos, pero sí sé cómo olía en mi infancia y en mi pueblo. Olía a cisco quemándose en el brasero, a alhucema, a horno de leña de tahona, como olía a aguardiente y a la bosta fresca de las caballerías, a jabón Palmolive, a colonia Heno de Pravia, a cuero, a tabaco de caldo de gallina y a tabaco rubio de los americanos de la base, a puesto de chufas y de orozuz, a ese olor indefinible de las tiendas de ultramarinos finos... Y sé que ahora no huele como entonces. 

No deja de ser curiosa esta relación del olor con la cronología. Aunque haya, claro, olores permanentes, como el del incienso y el de la cera, que son los dos olores más permanentes que se me ocurren.

Así que, ¿quién sabe a lo que olerá el futuro?