El titulo del nuevo libro de José Manuel Benítez Ariza puede llevar a confusión, no sólo a cualquier lector, sino hasta a algún perspicaz y avezado crítico literario. Porque La novela de K nada tiene de novela, es más bien un diario. O tampoco eso, exactamente, porque aquí faltan las fechas, algo fundamental en un verdadero diario.
Pero, pensándolo bien, tal vez lo equívoco del título no sea algo azaroso, sino plenamente intencionado. No sé qué extraña manía les ha entrado a los escritores de diarios de llamar novelas a los que ellos escriben. Benítez Ariza no se atreve a tanto como Andrés Trapiello, que no duda en calificar los suyos como "una novela en marcha", pero muy cerca le anda cuando dice en el prólogo titulado "Al cierre", entre otras cosas, que su libro tiene mucho parecido con esas novelas "que parecen hechas de casi nada", pero se contiene a tiempo y no dice que sea novela, sino que pudo haber sido. Y reconoce con humildad, y yo creo que también con realismo, que así como está, sin "el acabado convencional de una narración novelesca", está mejor: "me parece mejor, in potentia, que la que efectivamente uno podría haber escrito, si se hubiera puesto a ello."
En otros tiempos, los escritores habrían dado a este tipo de libros otros títulos, otros marbetes, como W. Somerset Maugham llamó al suyo, simplemente, A writer's notebook, o Camus a su serie de cuadernos los llamó eso, Carnets.
Pero, en fin, llámeseles como quiera, que por esto no vamos a discutir y haga cada cual de su capa un sayo, que por mí estará bien siempre que acierte en lo fundamental, que es la capacidad de atraparnos en su lectura, porque esta sea tan grata como provechosa. Y puedo asegurarles que esta La novela (que no es novela) de K no me ha decepcionado, sino todo lo contrario.
Al margen de los días
La bitácora de Enrique Baltanás
miércoles, 22 de mayo de 2013
viernes, 10 de mayo de 2013
HOMENAJE A AQUILINO DUQUE
[Foto: Ramón Simón]
La celebración ha tenido lugar lejos del multitudinario bullicio de la Feria, en lugares recoletos como la casa de los Pinelo, sede de la Academia sevillana de Buenas Letras, o un saloncito lateral del Casino de la Exposición. Y tampoco ha faltado un paseo literario por la Sevilla de Aquilino Duque, guiado por él mismo.
Durante tres días, José Alberich, Jacobo Cortines, José Julio Cabanillas, Francisco Bejarano, Enrique García Máiquez, Juan Lamillar, José Mateos, Carmelo Guillén y Luis Alberto de Cuenca han glosado la obra triple, narrativa, periodística y lírica, del escritor sevillano.
[Foto: Ramón Simón]
Y, mientras, el bullicio seguía en la Feria del Libro de la Plaza Nueva, allí donde el homenajeado, naturalmente, era otro. Líneas paralelas. Esas que dicen que se acaban cruzando en el infinito. Yo creo que ni allí.
viernes, 26 de abril de 2013
DÍA DEL LIBRO (RESACA Y OCTAVA)
Que haya un libro más... ¿qué importa al mundo?, exclamaba Espronceda...
¿Cómo..., que no era libro? ¿Que era cadáver? ¿Y qué más da? ¿Acaso la gran, la inmensa mayoría de los libros no serán un día, tal vez no muy lejano, cadáveres, quizás poco exquisitos cadáveres?
¿Cómo..., que no era libro? ¿Que era cadáver? ¿Y qué más da? ¿Acaso la gran, la inmensa mayoría de los libros no serán un día, tal vez no muy lejano, cadáveres, quizás poco exquisitos cadáveres?
martes, 23 de abril de 2013
UNA ANTOLOGÍA NECESARIA
La limitada visibilidad del aforismo, condenado a circular por cauces de distribución minoritaria, ha impedido percibir con claridad la importancia que el género ha ido adquiriendo en España a lo largo de los últimos treinta años. Poco a poco, pero sin pausa, el número de libros de aforismos, publicados por lo general en pequeñas editoriales -y en tiradas aún más pequeñas-, ha venido creciendo desde principios de los años ochenta, hasta conformar en la actualidad un extenso corpus alejado del gran público y escasamente estudiado. De ahí que un libro como éste, en el que se ofrece un detallado panorama del aforismo español de entresiglos y una amplia selección de textos de autores de diferentes promociones, pueda entenderse como el resultado de una tarea que se planteaba ya como urgente. El autor describe con detalle el alcance del fenómeno en el campo literario español, reflexiona sobre el aforismo como género de discurso y ofrece una amplia muestra de las variantes que el género ha adoptado en España desde 1980. El resultado es un amplio mosaico de textos que, sin duda, sorprenderán al lector por su riqueza y profundidad.
Más info, AQUÍ.
jueves, 18 de abril de 2013
FANTASÍAS LEXICOLÓGICAS
Decididamente, la izquierda es una gran inventora de neologismos. Tanto, que se diría que la izquierda no sabría exisitir sin esta orgía perpetua de neologismos neoinventados. 'Intelectualidad' ya se quedó un poco antiguo, y un tanto rancio ya aquello de la socialización de lo medios de producción... Incluso hay algunos que han terminado por ser asumidos por la derecha, como igualdad o gratuidad. Pero ahí vienen otros nuevos a sustituirlos. Visibilidad, por ejemplo. (Se entiende que de las mujeres, porque todos los demás deberemos permanecer lo más invisibles y clandestinos posible, por la cuenta que nos trae). O sostenibilidad, que ahora todo ha de ser sostenible, vaya por Dios. (Si algo no es sostenible, me pregunto yo, si en verdad no se sostiene, ¿no se caerá por sí sólo?).
En cambio, la derecha carece de estas fantasías lexicológicas. Salvo algunos neologismos pertenecientes a la jerga de la economía, en lo demás se atiene a palabras tan consuetudinarias y normalitas como "principios", "moral", "derecho natural", "sentido común", y hasta a esa palabra o expresión que se ha vuelto tan incómoda: "vida humana".
En cambio, la derecha carece de estas fantasías lexicológicas. Salvo algunos neologismos pertenecientes a la jerga de la economía, en lo demás se atiene a palabras tan consuetudinarias y normalitas como "principios", "moral", "derecho natural", "sentido común", y hasta a esa palabra o expresión que se ha vuelto tan incómoda: "vida humana".
viernes, 12 de abril de 2013
lunes, 8 de abril de 2013
SILVA DE VARIA ELECCIÓN
No hay, para mí, peor cosa que el que se me abra por delante un campo de posibilidades, aunque sean limitadas, un cruce de caminos en el que haya que determinarse por uno o por otro... A eso llamo yo mi silva, o selva, oscura, por donde puedo perderme y a menudo me pierdo...
Tal vez por eso prefiero escribr de encargo que a mi libre albedrío... Pero eso, después de todo, quizás sea el aspecto más insignificante de esta selva oscura y agreste que comporta cualquier elección.
Terror y pavor.
Tal vez por eso prefiero escribr de encargo que a mi libre albedrío... Pero eso, después de todo, quizás sea el aspecto más insignificante de esta selva oscura y agreste que comporta cualquier elección.
Terror y pavor.
domingo, 31 de marzo de 2013
PASCUA DE RESURRECCIÓN
Cristo muere porque rehusa someterse a la ley de la violencia, la denuncia en todas sus declaraciones, y los hombres, rechazando su Revelación, vuelven forzosamente su violencia contra él. Esgrimen contra él la ley del mimetismo violento. Hacen de él un chivo expiatorio más.
Ese es el fundamento antropológico de la Pasión, y nada más. Si no hubiera más que lo humano en la Pasión, la voz de Cristo habría sido sofocada, o se habría convertido en una divinidad pagana como las otras, un chivo expiatorio sacralizado. Su palabra verdadera no habría llegado hasta nosotros.
Si su voz fue escuchada, si los discípulos fueron recobrados, y si, en lugar de juntarse con los perseguidores, como comenzaban a hacer en el transcurso de la Pasión, finalmente proclamaron la inocencia de Jesús, es gracias a la resurrección, y al Paráclito que les enseñó la verdad.
Réné GIRARD, Cuando empiecen a suceder estas cosas..., Madrid, Encuentro, 1996, p. 109.
Ese es el fundamento antropológico de la Pasión, y nada más. Si no hubiera más que lo humano en la Pasión, la voz de Cristo habría sido sofocada, o se habría convertido en una divinidad pagana como las otras, un chivo expiatorio sacralizado. Su palabra verdadera no habría llegado hasta nosotros.
Si su voz fue escuchada, si los discípulos fueron recobrados, y si, en lugar de juntarse con los perseguidores, como comenzaban a hacer en el transcurso de la Pasión, finalmente proclamaron la inocencia de Jesús, es gracias a la resurrección, y al Paráclito que les enseñó la verdad.
Réné GIRARD, Cuando empiecen a suceder estas cosas..., Madrid, Encuentro, 1996, p. 109.
martes, 19 de marzo de 2013
LA IDENTIDAD, ESE ARCANO
¿Quiénes somos? ¿Y qué decimos cuando decimos 'yo'? A poco que repasemos nuestra biografía nos daremos cuenta de que no siempre fuimos los mismos, ni pensamos, ni sentimos, lo mismo... entonces que después. Y no sólo es el tiempo quien nos cambia. Esto, hasta cierto punto, sería razonable. Pero es que a cada momento nos damos cuenta de que nos encontramos condenados a la escisión y al desdoblamieto. Esto lo vio muy bien Amado Nervo en un poema que tituló "Arcanidad" y que bien pudiera haber titulado "Identidad":
Cuando me asomo a mí como a un cristal
diáfano, sí, mas insondable, siento
en redor un sutil vaho de enigma,
un glacial calosfrío de misterio...
¿Soy acaso uno solo o bien soy muchos?
¿Quién tiene autoridad en el colegio
discordante y al par disciplinado
de mis células, quién dice "yo quiero"?
¿Quién lucha cual Jacob con ese ángel
que anida de mí dentro?
¿Quién clama: "¡no!", mientras que clama: "¡sí!"
un instintivo no que yo detesto?
¡Qué necedad la de los que se imaginan
escudriñar las cosas!... ¡Si no vemos
jamás lo que en sí son las cosas!
Tontos
que edificáis sobre apariencias, necios
que investigáis el documento humano
(el más obscuro de los documentos),
¡y con cinco sentidos, siempre erróneos,
pretendéis calibrar el universo!
Cuando me asomo a mí como a un cristal
diáfano, sí, mas insondable, siento
en redor un sutil vaho de enigma,
un glacial calosfrío de misterio...
¿Soy acaso uno solo o bien soy muchos?
¿Quién tiene autoridad en el colegio
discordante y al par disciplinado
de mis células, quién dice "yo quiero"?
¿Quién lucha cual Jacob con ese ángel
que anida de mí dentro?
¿Quién clama: "¡no!", mientras que clama: "¡sí!"
un instintivo no que yo detesto?
¡Qué necedad la de los que se imaginan
escudriñar las cosas!... ¡Si no vemos
jamás lo que en sí son las cosas!
Tontos
que edificáis sobre apariencias, necios
que investigáis el documento humano
(el más obscuro de los documentos),
¡y con cinco sentidos, siempre erróneos,
pretendéis calibrar el universo!
martes, 12 de marzo de 2013
ALGO HUELE A PODRIDO EN ATAPUERCA
Don Eudald Carbonell, que dice ser, y no lo pondré yo en duda, arqueólogo y director del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, además de director del Proyecto Atapuerca, lleva, por lo visto, un blog en el diario "El Mundo", en el que habla de sus asuntos paleoecológicos y tal, y cuya última entrada, titulada "Evolución y sociabilidad", comienza de esta deslumbrante y asombrosa forma:
"Entre los organismos que evolucionan de manera especial nos hallamos nosotros, los Homo sapiens, un compendio de síntesis catalíticas que nos han llevado a la autocatálisis y a ser lo que somos, una singularidad cósmica del sistema solar."Si el lector se ha quedado algo catalítico, o autocatalítico, al leer esto, espere, porque aún hay más:
"Si no existen estructuras, no seremos capaces de sistematizar un sistema y darle, aunque parezca redundante, un funcionamiento sistémico."A ustedes no sé si les resultará redundante o no, porque peores cosas se han visto, y ya Cervantes se burlaba de aquello de que "la razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece,...", pero a mí lo que me parece es que esto de Atapuerca... es mucho Atapuerca. Vamos, sospechosillo cuando menos.
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