"Creo que los pueblos no han gobernado nunca y no gobernarán jamás.Sólo hay una forma institucional, la oligarquía renovada por cooptación.[...] En los regímenes partitocráticos las posibilidades del elector quedan reducidas a un mínimo: relevar a una de las oligarquías contendientes que, sin embargo, puede continuar usufructuando los privilegios de la oposición y disponiendo de dinero público. Nada más."
Gonzalo Fernández de la Mora, Río arriba (Memorias), Barcelona, Planeta, 1996, pp. 283-284.