LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

viernes, 27 de junio de 2008

Encuestas sobre la docencia

La Universidad de Sevilla me hace llegar lo que "ella" denomina "encuestas de opinión sobre la docencia", correspondientes al curso que termina.

En una asignatura contestan 2 alumnos sobre 116 matriculados. En las otras dos que he impartido, 1 sobre 94, y 1 sobre 73.

Lo de menos, claro está, es el resultado. Porque no tiene sentido planteárselo siquiera con una "muestra" tan escasamente representativa.

Una de las preguntas reza: El Profesor estructura la docencia de forma clara y ordenada....

Y la siguiente: Imparte la docencia de forma clara y ordenada...

¿Cuál es la diferencia?

¿De verdad es esto serio?

¿Por qué responden tan pocos alumnos?

¿Es así como se evalúa al profesorado?

En fin, seguimos a vueltas sobre la excelencia universitaria. Aunque la cosa no tiene vuelta de hoja.

4 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

El sistema de evaluación al que te refieres, que yo también padezco en mi universidad, es lamentable, puro maquillaje con que justificar eso que llaman "excelencia". En cierta ocasión, hace años, me negué a que se me hicera dicha evaluación en una asignatura. Cuando llegó el becario-evaluador, había una mínima representación del total de alumnos que impartían la asignatura y, para colmo, varios que prácticamente no venían a clases. ¿Cómo me iban a evaluar éstos aspectos como el método docente, la claridad expositiva o incluso la puntualidad? Como bien dices, esto no es nada serio. Con la calidad universitaria está pasando como con tantas cosas en este país: se coge el rábano por las hojas. Y, como ya escribí aquí mismo en alguna ocasión: la purga de calidad debe empezar por los mandatarios universitarios, muchos de los cuales no llegan al más elemental "apto". Saludos.

Enrique Baltanás dijo...

Un esperpento, desde luego. Saludos.

Enrique Baltanás dijo...

Copio y pego comentarios de profesores en el buzón de correos de la USE:

1)en mi opinión es el propio mecanismo de evaluación el que no es válido
por su planteamiento. En un mecanismo como el utilizado hasta ahora
sólo tienden a votar dos perfiles: el alumno muy descontento y el muy
satisfecho. Y ninguno de estos dos grupos es representativo. Son los
que están en medio los que dan la medida.

En mi caso, animé a los alumnos a que la rellenaran y les indiqué
la importancia para ellos y para nosotros de las encuestas.
Pues de 340 matriculados me han evaluado 3. Para uno de ellos
soy estupendísimo y para otro una basura....

En otra de 370 matriculados, me han evaluado 0 alumnos.

2)Totalmente de acuerdo con que las encuestas, así, son un desastre para la evaluación del profesorado.

Pero hay un detalle que no estamos teniendo en cuenta, y es que en buena medida están ahí porque son un derecho de los estudiantes recogido en el Estatuto (un derecho, claro, no una obligación). Probablemente, el motivo fundamental por el que se han mantenido ha sido preservar ese derecho. Y la verdad es que es triste ver los pocos estudiantes que están interesados en ejercerlo (en mi caso, ninguno en una asignatura y 4 en otra, a pesar de haberles insistido repetidas veces).

3)Perfecto, Rosa, buen argumento y estoy de acuerdo, pero yo grito al cielo cuando se habla de "experimental" en dos años, y que las cosas no se han podido hacer mejor por cambios (... "y tal, aunque no es el tema", como diría Luis Aragonés). Por favor, estamos hablando de "dirigentes" que el que menos es Titular de Universidad. En mis clases de 2º de carrera en Pedagogía, asignatura Análisis de Datos en la Investigación Educativa, un alumno/a que me falla en un concepto básico como es de validez o fiabilidad o simplemente no sabe lo que es una muestra estadísticamente significativa, no pasa la asignatura ni regalándome un jamón de 5 J. ¿Y estamos hablando de que esto lo está errando toda una institución con 5 siglos de historia y no pasa nada? No sé, pero algo está fallando, y yo me estoy volviendo loco.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lo paradójico de las evaluaciones al profesor es que las hace el que tiene que aprender de él. Me temo que el alumno sólo podrá evaluar al profesor cuando sea profesor.