LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

lunes, 21 de mayo de 2012

LA VERDAD, UN PROBLEMA

Antier dijimos que la noción de verdad era harto desconcertante en el caso de George Steiner. Explicaremos hoy por qué.

Comenzaré por donde termina esta quinta conferencia  - titulada "¿Tiene futuro la verdad?"-, allí dónde dice:


La verdad, creo, tiene futuro; que lo tenga también el hombre está mucho menos claro. Pero no puedo evitar un presentimiento en cuanto a cuál de los dos es más importante.


Y es que "somos huépedes en un universo vastísimo e incomprensiblemente poderoso cuyos hechos, cuyas relaciones, no fueron cortadas a nuestro tamaño o a la medida de nuestras necesidades. Sin embargo, pertenece a la dignidad de nuestra especie ir tras la verdad de forma desinteresada. Y no hay desinterés mayor que el que arriesga y quizás sacrifica la supervivencia humana."

Existe, pues, en el sentir de Steiner, una oposición, una contradicción entre los intereses de la verdad y los intereses del hombre..

Y uno, francamente, no entiende por qué.

8 comentarios:

Enrique García-Máiquez dijo...

René Girard y, todavía con más claridad, Cesáreo Bandera apuntan al hecho de que la verdad, que revela de una vez para siempre el cristianismo, deja indefenso al hombre, sobre todo al hombre post-cristiano. No creo que Steiner haya leído con ese grado de identificación a Girard ni a Bandera, pero puede que su intuición le aproxime a esa idea.

cb dijo...

Se entiende algo mejor si donde dice "verdad" se lee "conocimiento". Creo que es el mismo tema que trata en el Castillo de Barba Azul, el de la crisis de la cultura por la brecha cada vez más profunda entre el progreso del conocimiento científico-técnico y la regresión del humanismo y las exigencias morales. Habla de las sucesivas puertas del castillo que el hombre occidental, siempre a la caza de conocimiento, se ve empujado a abrir una detrás de otra, y de la posibilidad de que lo encerrado tras la última puerta (descubrimientos en el campo de la investigación genética, neurológica, química...)nos lleve a la autodestrucción.
Aquí se puede leer un pdf con algunas páginas del libro:
http://www.fisiologia.buap.mx/mwg-internal/de5fs23hu73ds/progress?id=N6cUqGA3Ow

cb dijo...

Perdón, el documento, por si te interesa, está aquí:
http://www.fisiologia.buap.mx/num21/pdf/51.pdf

(O simplemente poniendo en Google "el castillo de Barba Azul Steiner")

Mora Fandos dijo...

Lo de Girard que dice Enrique, me hace pensar, muy interesante. Yo lo he visto de entrada más en la línea de lo que comenta Cristina. Es la verdad-conocimiento, donde no hay nada pro-humano detrás de la última lente del microscopio o del telescopio: algo así no puede más que producir vértigo, y ese desinterés en el conocimiento... no me huele nada bien, en cuanto que conduce a una especie de ebriedad del saber donde, como no hay nada pro-humano al final, el investigador se deshumaniza. Una voluntad de poder-saber, sin objeto, por puro vértigo.
Cuando la verdad del conocimiento revela una presencia personal detrás de todo, un Rostro, una Inteligencia pro-humana, entonces el hombre tiene futuro, porque se realiza en una comunión, una relación eterna que no lo disuelve (panteísmo), sino que lo sostiene en su ser: el amor, el Amor. (Sobre el futuro del hombre como ser de apertura al otro y al Otro, tiene páginas Ratzinger por muchos sitios, pero hay algunas impresionantes en "Introducción al cristianismo").

enrique baltanás dijo...

Lo que dice Enrique no acabo de entenderlo bien.¿La verdad, que revela de una vez para siempre el cristianismo, deja indefenso al hombre, sobre todo al hombre post-cristiano? ¿En qué sentido?
Yo lo veo más bien como lo ven CB y Mora Fandos.

Enrique García-Máiquez dijo...

Girard-Bandera ven el mecanismo del chivo expiatorio una defensa (altamente eficaz, aunque injusta) frente a las tensiones que crean las tensiones desbordadas en la sociedad humana. Cristo revela la mentira esencial del mecanismo defensivo del hombre. A partir de ahora, sólo asumiendo que su sacrificio es eterno y constantemente renovado y a la vez canalizando el deseo mimético en una imitatio Christi la comunidad humana puede sobrevivir. Por eso, si no hay fe sobre la tierra, sobrevienen el apocalipsis, la espada que vino a traer a Jesucristo y los signos de los tiempos.

Con todo, ya digo que no creo que Steiner haya leído a Girard. Yo también me inclino, por tanto, por la lectura de CB y de MF, aunque, por otra parte, no son tan divergentes, pues el mensaje cristiano, sigue diciendo Girard, es el que permite el desarriollo autónomo de la ciencia. El peligro sería el mismo, sólo que desde un punto de vista práctico en Steiner; desde uno esencialmente antropológico para Girard.

eres_mi_cruz dijo...

los gozos del más profundo afecto
o del anhelo más sutil del pulso
sólo son la sombra de la luz

ya lo dijo Battiato...

la búsqueda desinteresada de la verdad es lo único que nos dignifica y diferencia de la plaga que realmente somos... si abandonáramos esa búsqueda, indudablemente, esa misma verdad nos erradicaría de la faz del planeta... Steiner tuvo ahí su punto ecológico...

Mora Fandos dijo...

Enrique (GM), qué buen resumen de Girard, se nota que lo tienes bien leído y entendido. En el fondo, lo que dices comunica muy bien -como no podía ser de otro modo- con lo la perspectiva que señalábamos. Efectivamente, la realidad de la Redención pone cada cosa en su sitio -y ahora me acuerdo, por lo que también dices, de lo de la autonomía relativa de los saberes respecto al planteamiento religioso, que bien indicó Santo Tomás-. Si no, hay que darle la razón a Foucault -que es a quien se la está dando Steiner al decir que la verdad lo tiene mejor que el hombre-: el mundo tiene unas inercias anónimas que acaban crujiendo a la persona, que se creía por encima de ellas. El cristianismo es la respuesta a la altura de la dignidad del hombre.