LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

jueves, 7 de julio de 2016

DÍAS DE INVIERNO EN VERANO

En estos días de la feroz canícula, sobre todo aquí, en el valle del Guadalquivir, donde escribo, apetece leer un libro como este, Unos días de invierno, que de la mano de Renacimiento, nos ofrece Antonio Moreno, un poeta seguro y cierto, sin trampa ni cartón (y por tanto, sin relumbrón mediático).
No son más que anotaciones breves, en forma de haiku,  que nos llevan de lo concreto a lo abstracto, de lo particular a lo universal, del hecho al símbolo, con una potente capacidad de sugerencia:

La piedra al agua.
Crecen aún los círculos
desde la infancia.

Se nos dice, para sugerir el poder evocador de la memoria, ese misterioso territorio en que el pasado no ha pasado todavía. O como se llega a esa edad en la que el tiempo nos da alcance:

Estoy más solo,
padre, cumplo los años
que tú viviste.

Otras veces el haiku toma la pariencia de una fotografía:

En el cristal,
la oscuridad del puerto,
tú y yo, la lámpara.

Otras, de apunte paisajístico o de leve observación al paso:

Verdes tallitos
germinan en la bosta
de la dehesa.

Apuntes no siempre tan inocentes, que valen por una declaración de principios:

Contemplo el cielo,
y no hay ideas ni números,
ni letra alguna.
 
 Sí, en estos días del largo verano, estos Días de invierno nos proporcionan un buen rato de felicidad.