LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

miércoles, 21 de junio de 2006

Paradojas

La derecha española aún sigue prendida de los postulados de Marx, y cree que la gente se mueve por intereses materiales, por realidades económicas.

La izquierda, en cambio, hace tiempo que dejó de ser marxista, y sabe que lo que realmente mueve el mundo, y lo ha movido siempre, son las ideas.

Por eso la izquierda se ha preocupado de crear un formidable imperio mediático, de dominar la industria de la cultura, de manejar lo que llama los “aparatos ideológicos” del Estado.

La derecha, en cambio, cree que con unas buenas cifras económicas en su haber ya tiene al electorado en el bolsillo.

La izquierda se dirige al corazón, y la derecha al estómago. La izquierda es mítica y platónica; la derecha, aburridamente aristotélica y silogística.

9 comentarios:

Mora-Fandos dijo...

Qué sabia entrada. Fundamentalmente de acuerdo, especialmente con el dibujo que haces de la derecha. Siguiendo la línea, me gustaría perfilar que la izquierda más desnortada apela antes a los instintos "libido-tanáticos" que al corazón: el corazón es lo que ni la izquierda ni la derecha han descubierto todavía. El corazón puede ser lo que a algunos nos quepa defender a capa y espada, en los blogs, en la calle, en los papeles y donde haga falta.

E.G-M. dijo...

Estaba 100 % de acuedo con la entrada y cuando me disponía a aplaudírtela sin reservas, leo el comentario que me precede y veo que sí, que el corazón, como la cabeza, son terrenos vírgenes, aún por conquistar...
Aplauso compartido para el post y para el comentario.

Enrique Baltanás dijo...

"La izquierda se dirige al corazón, y la derecha al estómago..." Era evidentemente una exageración, y quizás no anduve acertado en la expresión. Coincido con Mora-Fandos en eso de que la gauche más que al corazón apela a los instintos, pero creo discrepar en una cosa, quizás: en esa reivindicación del corazón, en la que le secundo, pero no para el ámbito de lo político. En política lo que habría que reivindicar es el cerebro.
Pero en fin, no nos hagamos un lio de vísceras y anatomías.
Lo que quería señalar sobre todo es que el mundo se mueve por ideas, no por intereses. Y ahí me parece que coincidimos.

Alejandro R. dijo...

Estupenda y muy acertada apreciación, D. Enrique. Yo me atrevería a puntualizar que todo el mundo se mueve por ideas, salvo los políticos.

saludos cordiales.

Enrique Baltanás dijo...

No sé si se da Vd. cuenta de lo que acaba de decir, D. Alejandro. Ha dado en la diana. Todo el mundo se mueve por ideas. Menos los políticos: la mayoría de los cargos públicos (no hablo de los simples militantes, y especialmente en ciertos partidos, lo único que buscan es el medro. Conozco el paño. Me parece que VD. también.

Alejandro R. dijo...

Por desgracia. D. Enrique, no hace falta conocer muy bien el paño, que no andan ellos con mucho disimulo. Solo con tener los ojos abiertos se les ve usar la ideología como un mono de trabajo: se lo ponen, se lo quitan, lo tiñen de diferentes colores, se guardan cositas en los bolsillos, lo lavan bien lavado... lo que sea, con tal de que sirva a sus intereses.

Saludos desde La Juncosa.

Mora-Fandos dijo...

Me apunto la reivindicación del cerebro en política... sí, pero... a veces los más lúcidos te llevan a un huerto considerable.

Seguro que hay mucha enjundia tras tu reivindicación del cerebro en política, y que en un blog no da la cosa para entrar a mayores; y desde luego, las circunvalaciones encefálicas todavía aparecen vírgenes para la mayoría de la "clase" política -¿cuántos estuvieron realmente "en clase" y no de cervezas, sentadas, manifas & co.?

Aquilino Duque dijo...

Tienes más razón que un santo. Eso va a misa.

Dal dijo...

El execrable Zapatero, en una de sus frasecitas memas y cursis, dijo una vez que "las ideas de la derecha cotizan en la Bolsa, las ideas de la izquierda cotizan en el corazón". Ojito, que podría confundirse con algunas de las opiniones que aquí exponéis(aunque estoy seguro de que nada más lejos de vuestra intención).
A mi juicio, lo peor de ambas, que son materialistas e hijas de la modernidad (aunque la izquierda es intrínsecamente nociva y con la derecha se puede sobrevivir). Sin embargo, moverse por las ideas tampoco me parece lo mejor (también cae en el subjetivismo propio de la modernidad). Prefiero moverme por la admiración de la realidad y, sobre todo, por el amor.