LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

viernes, 25 de junio de 2010

¿POR QUÉ EN ESPAÑA EXISTE TANTO PARO?

¿Cual es la diferencia entre trabajar y no hacerlo?

¿Lo calculamos juntos? Será sólo un ejemplo. Vamos allá:

Tenemos a Paco y a Manolo. Paco y Manolo entraron a trabajar juntos en una ferretería. Por razones diversas, Paco fue despedido hace tres años, recibió diez mil euros de indemnización, y desde entonces está en el paro.

Manolo sigue en la ferretería, trabaja cuarenta horas semanales y cobra 1200 netos € al mes.

Paco cobró 740 € de paro durante dos años y ahora cobra 420 €, y si no, estaría cobrando la ayuda familiar. Por tanto pongamos que, de media, en este tiempo Paco cobra de ayudas y subsidios unos 575 € al mes.

Manolo, por tanto, se levanta todos los días a las siete y media de la mañana y trabaja ocho horas, por 425 € de diferencia respecto a su ex-compañero, que no hace nada. Su salario real es de 2,75 € la hora.

¿Qué os parece? Con cualquier chapucilla en negro que encuentre Paco, y que cobre a más de 2,75 € la hora, ya estará ganando más que el que sigue trabajando y cotizando.

Pero es que además, si seguimos con el supuesto de vidas paralelas, ambos viven con sus parejas, con las que no se han casado (eso es de carcas, y además es mejor se madre soltera con hijos a su cargo, que algo también se podría rascar), y sus chicas trabajan de cajeras en el mismo supermercado, ganando 800 € netos al mes.

Por tanto, la cosa no se detiene en los 475 € que Manolo ganaba de más trabajando. Paco tiene derecho a una VPO, y Manolo no. El hijo pequeño de Paco tiene preferencia en la guardería municipal, y para el de Manolo no hay plaza y lo tiene que llevar a una privada. El hijo mayor de Paco tiene derecho a beca y el de Manolo no.
Paco no tiene que hacer declaración de IRPF y Manolo tiene que hacerla.

Podría seguir, pero me detengo aquí.

Al final, ¿por cuánto está trabajando Manolo en la ferretería? Lo cierto es que por NADA o por una cantidad cercana a cero. Manolo trabaja porque es idiota ya que, sin trabajar, ganaría mucho más y en su casa se viviría mucho mejor.

¿Qué tiene de raro que Manolo llegue todos los días tarde a trabajar, o trate mal a los clientes de la ferretería, intentando que también lo despidan a él?

[Rescato y reproduzco tal cual este texto que me ha llegado a la lista de correos de la USE, aunque ni me acuerdo ni me quiero acordar del nombre del autor. Por no señalar, más que nada, y recordar el consejo de mi madre: "Hijo, tú no te señales.]

11 comentarios:

Usoz dijo...

Lo que cuentas no deja de ser verdad, de algún modo, pero ¿y el coste psicológico de estar en el paro? Paco estará recibiendo esos cuartos sin trabajar, pero su autoestima de hombre seguro que está por los suelos y, probablemente, con cada día que pasa, se dé cuenta que no va a volver a trabajar en su vida. Manolo, trabajará sus ocho horas por una miseria, pero seguro que se siente por ello todavía alguien y todavía importante en su modesta casilla. Perder el trabajo y caer en ese agujero negro es el equivalente a tener un cáncer en lo físico. La gente ya no te mira igual. Vas camino de la invisibilidad. La parábola que sólo sería aplicable a los cínicos sin alma.

José Miguel Ridao dijo...

Eso pasa en España... y en Suecia. El Estado del bienestar procura el bienestar de los vagos. Afortunadamente, no todos los españoles son vagos.

Enrique Baltanás dijo...

No cuento yo (que no sé nada del mundo real) sino no sé quién. Yo sólo me hago eco.

marinero dijo...

Supongo que la conclusión de esa curiosa historia es que deberían suprimirse todas las ayudas, y con ellas desaparecería el paro. Y, cuando resultase que no desaparecía, no habría de faltar algún enemigo político a quien echarle la culpa. La vieja casta de los arbitristas -ya Quevedo abominaba de ellos-, con sus soluciones para todo, tan "ingeniosas" como absurdas. También supongo, de paso, que lo que desearía quien propone la "solución" citada es que desapareciera igualmente el estado del bienestar, para que volviéramos a tener lo que ha habido toda la vida: el estado del bienestar de unos pocos, y a los demás... En fin; paciencia.

Gonzalo Gragera dijo...

Profesor Baltanás;¿pretende con este texto mostrar alguna moraleja?,¿cree usted que el llamado "Estado de Bienestar" es una enfermedad y no un remedio?,de ser así ¿en qué aspectos concretos de la sociedad interfieren los males del "Estado de Bienestar"?.

E. G-Máiquez dijo...

A mí lo que me despierta la curiosidad es que parece que EB sabe quién es el autor del texto, y que el señalarlo tendría alguna significación. ¿O me equivoco?

José R. Suárez dijo...

Me entristece encontrarme esto en este blog.


Post Scriptum El copia-pega no exime de responsabilidad.

Enrique Baltanás dijo...

A mí lo que me parece es que es demasiado Estado para tan poco bienestar.

No se quién es el autor, de verdad, pero en todo caso lo suscribo. Recuerden mis lectores, afines y adversarios, que uno es liberal en economía, católico de religión, abstencionista en política y clásico en literatura.

Enrique Baltanás dijo...

Una última precisión: el texto citado incurre en algunas imprecisiones (no se tiene derecho a VPO por estar en paro, no se está exento, al menos en principio, del IRPF...) pero es una caricatura, y como toda caricatura ignora unos lados para privilegiar otros. En muchas familias, el paro puede ser un auténtico drama; en otras, una forma de picaresca.
Y todos sabemos de lo que hablamos.

José R. Suárez dijo...

Yo casi que también (lo de liberal en economía, católico de religión, abstencionista en política y clásico en literatura). Lo de entristecerme encontrar esta entrada aquí, en este blog, era más por la forma que por e fondo.


Post Scriptum Burda aun caricaturesca.

M.Paredes dijo...

"¿Y qué me dice de esos profesores universitarios que, en el colmo de la vagancia, no imparten la mitad de sus clases y se ahorran la corrección de cientos de exámenes mandando trabajos finales que puntúan sin ni siquiera leerlos? Conozco a alguno al que estuvieron a punto de echar de la Facultad de Sevilla por eso.
Eso si que es una lacra social..."


(texto extraído de una novela corta anónima)