LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

lunes, 31 de julio de 2006

Los comienzos de la reinaxença


Todo nacionalismo arranca de la nostalgia, que es su punto de partida romántico. En diversas lenguas y con diversos matices: Sehnsucht, dor, toska, saudade, soidade, soleá...
En el raro libro, o libro raro, Fenix o el espirit de reinaxença, publicado en Barcelona el año 1934, de Joan Estelrich, un hombre de la Liga que luego acabaría siendo el primer embajador de Franco ante la Unesco, encuentro este párrafo clarividente y nuclear:
"L'enyorança -o sentimentalitat dinàmica del record- colora el orígens, la gestació i el descabdellament de tota reinaxença. L'home o el poble que más posseís, no podria aspirar a quelcom de superior, no podria subsistir sense enyorança. [...] La memória destvella l'enyorança del passat al futur; l'enyorança suscita la impulsivitat, la pruïja de superar-se, el ressorgiment de la personalitat. Només així m'explico com tota reinaixença, que és futurisme, comenci per tristors elegíaques, plors damunt les tombes, i esguards i llàgrimes vers el passat."
Pero el nacionalismo ha recorrido ya un largo camino. Del siglo XIX al siglo XXI, hemos visto cómo las miradas lacrimosas dirigidas hacia el pasado se transforman en pantagruélicos banquetes con el presente.

1 comentario:

Mora-Fandos dijo...

Estoy de acuerdo con lo que comentas. El pasaje es muy ilustrativo. Creo que el problema del nacionalismo es convertirlo en un absoluto. ¿Nostalgia? bien, ¿quién no tiene nostalgia?, sueños, proyectos... pero cuando se le da a todo esto un peso absoluto nos impide caminar. El espíritu tiene que estar libre para volar.