LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

domingo, 28 de enero de 2007

Una pregunta fundadora

No siento demasiado interés por la obra filosófica de Heidegger, y tampoco demasiado simpatía por su persona, porque no simpatizo con aquellos con los que él simpatizaba.
Pero no recuerdo dónde leí que había dicho que el principio de toda filosofía, o de todo pensar filosófico, era esta pregunta:

¿Por qué existe Algo y no simplemente Nada?

No he comprobado que la frase sea realmente suya, pero démoslo por cierto. Y, entonces, de pronto, esa pregunta vale por todas sus obras completas, y le redime del farragoso tocho que perpetró con el rítmico título de Sein und Zeit.
Sí, señor, ésa y no otra es la primera pregunta. ¿Por qué existe algo -espíritu, materia, las dos cosas- y no simplemente nada?
Pero me temo que ninguna filosofía pueda ofrecer la respuesta.

6 comentarios:

Rocio Arana dijo...

Cierto!

Joaquín dijo...

Creo recordar que discute ese filosofema en el curso de "Introducción a la Metafísica", de 1935. Parece que es de Leibniz, aunque no es un padre absoluto, porque la reflexión sobre la nada (el "no-ser", si eso es algo) ya aparece en los eléatas, megáricos, platónicos y neoplatónicos...

A mí no me parece una pregunta "chorra" sino, antes al contrario, la pregunta fundamental. Pero también comparto que NUNCA la humanidad podrá darle una respuesta satisfactoria porque estamos instalados en el "ser", y la "nada" es el reverso del calcetín.

A modo analítico añado que para mí lo sorprendente es que nos podamos hacer esa pregunta (¿una trampa o aporía de la mente?).

Enrique Baltanás dijo...

En efecto, Joaquín, señalas una gran cuestión: ¿por qué, si todo es, si la nada no existe, hemos llegado al concepto de la nada?
C. S. Lewis, en Mero Cristianismo, también se preguntaba de dónde nos venía la idea de la inperfección del mundo, de su injusticia. El mundo es como es. Pero nosotros, decía Lewis, hemos recibido una luz que nos permite ver la diferencia entre mal y bien.

Joaquín dijo...

"Porque, finalmente, ¿qué es el hombre en la naturaleza? Una nada frente al infinito, un todo frente a la nada, un medio entre nada y todo. Infinitamente alejado de comprender los extremos, el fin de las cosas y su principio le están invenciblemente ocultos en un secreto impenetrable, igualmente incapaz de ver la nada de donde ha sido sacado y el infinito en que se halla sumido.

"¿Qué hará, pues, sino barruntar alguna apariencia del medio de las cosas, en una eterna desesperación por no conocer ni su principio ni su fin? Todas las cosas han salido de la nada y van llevadas hasta el infinito. ¿Quién podrá seguir estas sorprendentes andanzas? El autor de estas maravillas las comprende. Ningún otro puede hacerlo.

"A falta de haber contemplado estos infinitos, los hombres se han lanzado temerariamente a la investigación de la naturaleza, como si fueran proporcionados a ésta. Es extraño que hayan querido comprender los principios de las cosas y llegar con ello hasta conocerlo todo, por una presunción tan infinita como su objeto. Porque no hay duda ninguna que no se puede concebir este intento sin una presunción o sin una capacidad infinita, como la naturaleza."

Pascal, Pensamientos, II, 72

José R. Suárez dijo...

"(...) los hombres se han lanzado temerariamente a la investigación de la naturaleza, como si fueran proporcionados a ésta".

Me ha encantado ese apunte.

José R. Suárez dijo...

"(...) los hombres se han lanzado temerariamente a la investigación de la naturaleza, como si fueran proporcionados a ésta".

Me ha encantado ese apunte.