LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

miércoles, 21 de enero de 2009

Valle, entre la anécdota y la categoría



De la biografía de Valle-Inclán que acabo de leer, me quedo con la anécdota. Josefina Blanco, su mujer, antes de casarse con él, que eso fue en 1907, durante el noviazgo, le ponía todas las noches diez cuartillas en blanco sobre la mesa, amenazándole con que, si al día siguiente no las tenía escritas, no le dirigiría la palabra cuando se viesen. Lo cierto es que Valle, que hasta entonces no había dado a la estampa más que refritos y autoplagios de sus obras juveniles, a partir de su matrimonio se convirtió en el autor de las grandes obras que conocemos y admiramos.

Pero subo hasta la categoría. En una carta a Alfonso Reyes, le confiesa:

«Creo cada día con mayor fuerza que el hombre no se gobierna por sus ideas o su cultura. Imagino un fatalismo del medio, de la herencia y de las taras fisiológicas.»

Y ahí está la estética, la ética, la cosmovisión de Valle-Inclán, otro determinista de la vieja escuela. Y acaso ese prejuicio fue lo que lastró su obra, inmensa e inconsistente.


10 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Me gusta esta anécdota, que no conocía. Te importa darme los datos de esa biografía. ¿Merece la pena? Un abrazo.

Librería dijo...

http://libreriavaldeska.blogspot.com/

Emilio Quintana dijo...

Muy bien visto

Emilio Quintana dijo...
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Enrique Baltanás dijo...

Antonio, los datos están en la sección de "Libros que leo.., columna de la drecha.
No obstante, te los copio: Manuel Alberca y Cristóbal González, Valle-Inclán. La fiebre del estilo (Espasa).
Yo lo compre por 5 euros en una librería de saldos que hay en la ronda, más o menos a la altura de San Roque.
A mí me ha parecido muy interesante y muy objetiva esta biografía. Por ejemplo, las relaciones de Valle con Benavente, con AZaña...

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Enrique, tomo nota.

José Luis Sánchez Domínguez dijo...

Me ha encantado conocer el origen de nuestro admirado Valle-Inclán. Creo, don Enrique, que debería estudiarse más este genial autor en las aulas.

Natalia Pastor dijo...

Una anécdta genial, y que dice mucho de lo "influyentes" y "positivas" que somos las mujeres,jaja.
Ahora en serio,Valle Inclán es uno de los grandes,absolutamente imprescindible,y que ha dejado personajes memorables como Max Estrella o el Marqués de Bradomín.
Saludos.

José Miguel Ridao dijo...

Si Valle no hubiera tenido ese fatalismo su obra no sería la que es, y acaso no sería tan grande, o incluso no habría tal obra. Acaso lo que le movió a escribir fue su determinismo.

Un abrazo, Enrique.

Ángel Ruiz dijo...

Vaya, parece que nadie se fija en la última palabra de este comentario: 'inconsistente'.
Mañana vamos a Vilanova de Arousa, a la casa natal de Valle (y a la de Julio Camba, que es la que me interesa a mí). Ya contaré.