LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

martes, 14 de agosto de 2012

PARALELISMO

Lo que hace Sánchez Gordillo, ¿no es lo mismo que hace la Agencia Tributaria? Quitarle a los ricos para dárselo a los pobres... La Agencia Tributaria, desde luego, eso sí, lo hace por medios legales... Eso sí. Vamos, lo único.

6 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Hay otra diferencia importante: Hacienda QUITA A LOS POBRES mayormente, para dárselo a los ricos sumergidos.

Anónimo dijo...

Su comentario está tan exento de sentido de común que me asombra. Está bien que en el verano descansemos, pero no es bueno, desconectar, como haces tú, Enrique, del cerebro la parte que piensa, y hala, ahí va eso, lo primero que se me ocurre. No está bien...seguro, vamos.


Uno de la Judería



Simeón dijo...

La comparación con Robin Hood de la Hacienda sólo es verosímil como deseo, como algo parecido a lo que debe ser, pero no a la realidad, que se acerca a lo que señala JMR.

Pero, ¿seguro que se puede comparar JM Sánchez Gordillo con Robin Hood? ¿A qué ricos les roba? ¿Seguro que son pobres los que reciben el botín? ¿Por que no empieza la socialización de los alimentos con los que produce la cooperativa de Marinaleda, que vende hasta por Internet? Esa donación sí la aceptarían Cáritas y los Bancos de alimentos.

Sara dijo...

Pues a mi tu observación me parece muy aguda. Tu concepción del Estado, aunque no comparta la ideología, me parece muchísimo más interesante que esa idea simplona (la del Estado "benevolente"), tan extendida por cierto.

Jesús Sanz Rioja dijo...

Esto es como el famoso "monopolio de la violencia". Digamos que el Estado tiene el monopolio de la solidaridad forzada. Otra cuestión es que podamos discutir hasta el infinito el modo en que la ejerce.

José Luis Piquero dijo...

Lo que me he reído (amargamente), amigo Baltanás, con eso de que Hacienda quita a los ricos para dárselo a los pobres, cuando todo el mundo sabe que, proporcionalmente, tributa mucho más cualquier barrendero (o tú o yo) que los grandes empresarios y las grandes fortunas. Ay, que parece que vivimos en los mundos de Yupi.