LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

miércoles, 3 de junio de 2009

Ejercicio... o juego

Ya hemos hablado aquí alguna vez del blog como taller, como tubo de ensayo, como tormenta de ideas... En esa línea, y para experimentar un poco, quisiera proponer hoy un ejercicio. Copio un poema de mi libro El argumento inacabado (2005) que me consta ha sido considerado algo hermético y críptico (el poema, no el libro). Y la pregunta es: ¿qué significa este poema? ¿qué quiere decir? ¿a qué se refiere?

No, no temáis que os someta a un ejercicio escolar, con riesgo de suspender (en tal caso, el que podría muy bien no progresar adecuadamente sería yo). Consideradlo mejor un juego. Podríamos llamarlo el juego del feedback. Aquí va:

EL INMORTAL

He tardado en saber que ya soy un cadáver.
Pero, por fin, lo he comprendido.
Y desde ese momento me he entregado
a levantar mi tumba en medio de estas calles que aún recorro,
a preparar exequias, a edificar mi oscura fama fúnebre.
Y un cadáver trabaja para otro cadáver.
Qué poco tiempo me duró la vida.

14 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Pues un poco críptico sí que es. Me temo que sólo tú sabes lo que significa, y y... Pero ya que lo pides te doy mi versión.
La vida es ilusión (calderoniano te veo). Algunos no se dan cuenta hasta que mueren, y viven más, pero tú tuviste la ¿mala? fortuna de percatarte antes, y desde entonces consagras tus días, como dices, a preparar exequias. Aunque dices "por fin lo he comprendido", luego no lo consideras mala fortuna, sino un hallazgo venturoso.

Jesús Sanz Rioja dijo...

Hombre, yo lo veo totalmente quevediano: "muerte viva es, Lico, nuestra vida".

carmen dijo...

La inmortalidad solo se consigue tras la muerte y por tanto hay que ser un cadaver para ello. De eso saben algo los cartujos que todos los días cavan su fosa.

Me gusta lo que sugiere y estoy de acuerdo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Siguiendo la estela de comentaristas anteriores, para mí apunta al "presente sucesiones de difunto" de Quevedo: la constatación de que estamos muertos antes de morir y que nuestro destino, pues, es el de labrar esa muerte en vida. Para mí, es un buen poema póstumo, y no lo considero tan críptico.

Ricardo Arjona dijo...

Estimado Enrique, el poema me recuerda enormemente al de Jorge Manrique “Coplas a la muerte de su padre”.

En ambos se concluye que esta vida no es más que un paso hacia la muerte, ¿una muerte en vida?.

Y no sólo eso, Manrique presenta una gran esperanza en la vida futura basada en su fe, éste poema también presenta cierta esperanza en la vida futura, aunque sólo sea una vida basada en el recuerdo: “edificar mi oscura fama”.

IV
Dexo las invocaciones
de los famosos poetas
y oradores;
non curo de sus ficciones,
que traen yerbas secretas
sus sabores.
Aquél sólo m’encomiendo,
Aquél sólo invoco yo
de verdad,
que en este mundo viviendo,
el mundo non conoció
su deidad.
V
Este mundo es el camino
para el otro, qu’es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nascemos,
andamos mientra vivimos,
e llegamos
al tiempo que feneçemos;
assí que cuando morimos,
descansamos.

Un poema interesante

Un saludo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Yo no lo veo hermético.

Veo Literatura, poesía, la vida del poeta, fama, deseo, reconocimiento.

Y sobre todo, pasar de todos y de todo, pero estando presente.

Ángel Ruiz dijo...

Lo del inmortal era de Borges ¿no? Y en la literatura del XIX hay varios ejemplos de muertos que hablan, por ejemplo Mi entierro de Clarín. Hasta podía ser una ilustración de la película El sexto sentido.
Quellenforschung lo llaman.
Es un poema que juega con la paradoja y con la cuestión de la inmortalidad, ¿no?
Y con un 8 me conformo, que lo he escrito a bote pronto. Lo de Quevedo no me lo sabía, pero está bien visto.

José María JURADO dijo...

A mí me trae a la mente esto, pero la culpa es mía:

Unreal City,
Under the brown fog of a winter dawn,
A crowd flowed over London Bridge, so many,
I had not thought death had undone so many.
Sighs, short and infrequent, were exhaled,
And each man fixed his eyes before his feet.
Flowed up the hill and down King William Street,
To where Saint Mary Woolnoth kept the hours
With a dead sound on the final stroke of nine.
There I saw one I knew, and stopped him, crying: 'Stetson!
'You who were with me in the ships at Mylae!
'That corpse you planted last year in your garden,
'Has it begun to sprout? Will it bloom this year?
'Or has the sudden frost disturbed its bed?
'O keep the Dog far hence, that's friend to men,
'Or with his nails he'll dig it up again!
'You! Hypocrite lecteur! - mon semblable, - mon frère!'

El final del primer tranco de la Tierra Baldía, también hay cadáveres que trabajan para cadáveres, también hay una muerte metalieraria.

Hipócrita bloguero -inmortal- mi semejante, mi hermano.

Qué poco me ha durado el comentario.

Pero ya digo, la culpa es mía.

Anónimo dijo...

EL INMORTAL

He tardado en saber que ya soy un cadáver.
Pero, por fin, lo he comprendido.
Y desde ese momento me he entregado
a levantar mi tumba en medio de estas calles que aún recorro,
a preparar exequias, a edificar mi oscura fama fúnebre.
Y un cadáver trabaja para otro cadáver.
Qué poco tiempo me duró la vida.

He tardado en darme cuenta que, de breve que es mi vida, puedo considerarme ya un cadáver. Por fin lo he comprendido. Desde entonces me he dedicado a escribir con esa conciencia. A escribir de cuanto me rodea, haciendo de ello -de todas las cosas que me circundan- una prueba de mi muerte y un intento de convertirme en inmortal. Pero en suma, no trabajo sino para los lectores, tan humanos y por ello tan cadáveres como yo. Por eso, como cadáver-poeta que busca resucitar gracias a otros cadáveres-lectores por medio de demostraciones de mi propia muerte (mis poemas), digo que qué poco me duró la vida.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Sin leer los comentarios de los demás, aventuro esta interpretación: el poema se refiere al momento en que el poeta descubre que lleva en sí el germen de la propia muerte, que vivir es morir un poco y que cada día le acerca a la muerte. Cuando no era consciente de esta terrible verdad, vivia inconsciente y feliz. Por cierto, el poema me gusta y buscaré tu libro. Un abrazo

E. G-Máiquez dijo...

Me parece que nos tendrás que poner un ejercicio más difícil otra vez. Aunque tendrás que buscarlo en otra obra, que la tuya, por suerte para ti y para tus lectores, es un vaso de agua clara.

Anónimo dijo...

Descanse en paz.

Anónimo dijo...

¿Vanidad de vanidades y todo vanidad? ¿Quien acumula saber acumula muerte? ¿En qué trabaja el sujeto del poema: en intentar saber de sí, hasta que (por fin) comprende lo que es, o en comportarse según el mandato de Píndaro (llegar a ser (el cadáver) remozado de Sócrates (conócete a ti mismo)? ¿Se es lo que ya inevitablemente se (conoce) ser,es decir, no ser? ¿En cuál de los dos cadáveres recae la conciencia de sí? ¿Por cual de los dos cadáveres trabaja el sujeto autoconsciente de su “cadaveracidad”? ¿Saberse, comprenderse, laborarse: exequia-r-se (honor-ar-se), un levantar-se hábitat de muertos en el hábitat público como monumentos (a perpetuidad)? ¿Conciencia (inútil) de ser para la muerte cuan inútil sucedáneo de la fama? ¿Conciencia lleva siempre a dos, aunque sean dos muertos de sí, ante-durante-después? ¿Registro del metacadaver finito,breve, estéril y comlejamente ontocadavérico: condenado a trabajar=certificar lo que se es, a sea, que no se es?

Fón dijo...

Pero claro, eres un muerto en vida, un inmortal... y preparas exequias. Podría ser un poema de Poe.. ;)