LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

viernes, 26 de mayo de 2006

Espejos

Los espejos casi nos convencen de que ya nos conocemos a nosotros mismos.

El espejo demuestra que todo lo que importa cabe en una habitación.

La mujer que saca su espejito del bolso es porque quiere revisarse el alma.

El espejo filósofo: el que le dictó a Fichte su “yo soy yo”.

Los trozos de un espejo roto: por ahí ven el mundo las más de las gentes de hoy.

Dios debe de ser una especie de espejo inteligente y sensible.

El otro lado del espejo nos está diciendo: ná es ná.

¿Por qué nadie se asusta al mirarse al espejo y verse tal como es?

En la casa de los solitarios, el espejo es el único que les da los buenos días.

A partir de cierta edad, el espejo no es más que una elegía de poesía visual.

Dios no creó los espejos, pero dejó que el hombre los fabricara después de la expulsión del paraíso. No se sabe si como consuelo o como castigo.

Al mirarme al espejo, tengo la extraña sensación de que me engaña conmigo mismo.

El hombre es aquel animal que, además de nutrirse, relacionarse y reproducirse, necesita mirarse en un espejo.

En realidad, el espejo ha suprimido el tiempo y vive en el perpetuo ahora.

Cuando soplo en el espejo siento cierto alivio: aún logro empañarlo.

Mirarse de reojo en un espejo, ¿no es espiarse a uno mismo?

Espejo: agua petrificada.

Una galería de espejos es un salón pedante.

Paradoja especular: miramos al espejo, pero nunca lo miramos a él.

2 comentarios:

Enrique Baltanás dijo...

Sobre el "semen retentum..." (ver entrada anterior)me informa ahora mi ilustrado amigo el profesor don Francisco Socas de que la idea de que los médicos aconsejan no retener el semen está en CENSORINO (siglo III d. C.), en su libro DE DIE NATALI LIBER AD Q. CAERELLIUM, cp. XI: "animadverterent [/sc/. medici] semen non retinere conceptum".
O sea, que la idea es viejísima.

Mora-Fandos dijo...

Preciosa la Paradoja especular: miramos al espejo, pero nunca lo miramos a él.