LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

martes, 15 de agosto de 2006

Asunción


"Creemos que murió sin dolor y de amor"

San Alberto Magno

[Ilustración: "La dormición de la Virgen", de Fra Angélico]

4 comentarios:

Dal dijo...

Me parece que el magno de San Alberto se mojó en exceso: por lo poco que sé, la Iglesia no determina si María muere o no antes de ser asumpta a los cielos (de ahí la "dormición"). De un lado, la muerte es consecuencia del pecado, y su concepción fue inmaculada; pero de otro, su cuerpo terreno no fue glorioso de entrada, con lo cual envejecía (se corrompía). Y además, el propio Cristo glorioso primero murió. Por eso (al menos eso entiendo) la Iglesia lo deja en el ámbito del misterio.

Enrique Baltanás dijo...

Creo que la Iglesia cree que María efectivamente murió, pero con una muerte especial: sin dolor, por amor (a su Hijo, deseando reecontrarse con Él. Luego su cuerpo no fue sepultado ni se corrompió, sino que se produjo su Asunción.
El dogma aparece definido y razonado en la encíclica Munificentissimus Deus de 1950 (Pío XII).
Allí se aportan 4 razones:
1) La inmunidad de María de todo pecado: La descomposición del cuerpo es consecuencia del pecado, y como María, careció de todo pecado, entonces Ella estaba libre de la ley universal de la corrupción, pudiendo entonces, entrar prontamente, en cuerpo y alma, en la gloria del cielo.

2) Su Maternidad Divina: Como el cuerpo de Cristo se había formado del cuerpo de María, era conveniente que el cuerpo de María participara de la suerte del cuerpo de Cristo. Ella concibió a Jesús, le dio a luz, le nutrió, le cuido, le estrecho contra su pecho. No podemos imaginar que Jesús permitiría que el cuerpo, que le dio vida, llegase a la corrupción.

3) Su Virginidad Perpetua: como su cuerpo fue preservado en integridad virginal, (toda para Jesús y siendo un tabernáculo viviente) era conveniente que después de la muerte no sufriera la corrupción.

4) Su participación en la obra redentora de Cristo: María, la Madre del Redentor, por su íntima participación en la obra redentora de su Hijo, después de consumado el curso de su vida sobre la tierra, recibió el fruto pleno de la redención, que es la glorificación del cuerpo y del alma.

Dal dijo...

Muchas gracias por la aclaración. Sin embargo, en la defininición dogmática se dice literalmente "declaramos y definimos ser dogma de revelación divina que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste". Creo que el hecho de no hacer referencia expresa a su muerte (la Iglesia no da puntada sin hilo) se debió a que hubo algunos debates teológicos y prefirió dejarse el tema abierto. El "creo" no es falsa modestia, es que no estoy seguro.

Por cierto, precioso final de la Encíclica (supongo que será cláusula de estilo en las declaraciones dogmáticas):"A ninguno, pues, sea lícito infringir esta nuestra declaración, proclamación y definición u oponerse o contravenir a ella. Si alguno se atreviere a intentarlo, sepa que incurrirá en la indignación de Dios omnipotente y de sus santos apóstoles Pedro y Pablo".

sieterrevueltas dijo...

Cuando la madre muere, el hijo la conserva intacta en la memoria, nunca corrupta por el inevitable proceso de la muerte.