LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

sábado, 23 de septiembre de 2006

Callejero

Anda tan revuelto el callejero, con tanto volatín y tanta zarabanda, con tanto intruso y tanta mercancía de matute, que yo ya he dispuesto en mi testamento la prohibición absoluta de que mi nombre rotule plaza, plazoleta, calle, vereda, avenida, callejón o barreduela alguna al menos durante los ciento cincuenta años posteriores a la lectura de las mandas.
Ya sé que no corro el riesgo... pero ¡por si acaso!

6 comentarios:

Pablo Buentes dijo...

Es una buena idea esa, mejor no ser partícipe de este circo que los "progres" [perdón por la expresión] están montando ultimamente.
Huyen del pasado y quieren borrarlo de todos los sitios y no saben que el pasado siempre seguirá ahí por más que lo intenten borrar...
Lo peor es cuando se equivocan y meten en el mismo saco cosas que no tienen nada que ver, como en Sevilla ahora que han cambiado la Plaza de la Alianza [nombre que alude a un comercio que había en la plaza en el siglo XIX] por el de Indalecio Prieto, ministro que lo único que hizo por Sevilla fue firmar un papelito donde casualmente se cedía el Alcázar al Consistorio. Los de la izquierda en el poder PSOE e IU creían que el nombre tenía reminiscencia de la guerra o algo... ES PATéTICO...

Rocio Arana dijo...

Gracias por citar a mi padre y a mí en un link como una chica con piscina, ¿de dónde lo has sacado?
Paseo por tu blogg y cada vez me gusta más.

Enrique Baltanás dijo...

Bueno... creo recordar que en algún post dijiste que te gustaban las piscinas.
Yo también te visito, y con creciente agrado. De nada.

Carlos RM dijo...

No seas tan drástico, Baltanás... Te propongo una cláusula testamentaria donde indiques una excepción: prohibido rotular espacio alguno con tu nombre salvo que sea de nueva creación. Así, nadie te utilizará para borrar el recuerdo de otro.

Enrique Baltanás dijo...

Carlos, hijo, nunca entiendes mis ironías...
Además, ¿quién me garantiza que un día no me borrarán a mí?

Rocio Arana dijo...

Me encantan las piscinas y el agua, es cierto.