LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

sábado, 9 de septiembre de 2006

El lector hembra



Allá por los tiempos del estructuralismo se puso de moda la expresión "lector-hembra". Se quería designar con ella al lector pasivo, que se limitaba a leer y disfrutar la historia, dejándose llevar por el narrador. No la inventó sin embargo ningún crítico, sino Julio Cortázar, cuya novela Rayuela se convirtió en prototipo de texto que necesitaba y exigía de la participación activa del lector, que se convertía así en coautor. Pero enseguida la expresión hizo fortuna y se la apropiaron y usaron muchos críticos, profesores y estudiosos. Con todo, el argentino tuvo que cantar la palinodia ante las críticas que le llovieron desde sus muchas lectoras.
Ahora que, felizmente, hemos vuelto a la narratividad pura y dura, por así decir, estas cosas nos parecen absurdas. La cosa es que ya lo eran en aquellos tiempos.
Identificar a la hembra con la pasividad es, o no conocer a las hembras, o no conocer en verdad en lo que consiste la pasividad del lector. O las dos cosas.
Porque todo lector es un ocioso, sí, pero no en el sentido de que carezca de vida laboral, de que no le acucie la agenda o sus días no estén llenos de trabajos. Pero el momento de la lectura es un momento de ocio. Cuando leemos, suspendemos toda otra actividad. Nos entregamos a la obra que leemos. Nos dejamos empapar por la lluvia. Y nos recreamos, nos volvemos a crear.
¿Pasividad? Tal vez, pero no la de la piedra.
Y, por supuesto, el lector tiene siempre la última palabra. O sigue leyendo, o cierra el libro. Confieso que yo nunca pude terminar Rayuela.

17 comentarios:

Joaquín dijo...

Curiosamente Rayuela es más absorbente leída en plan "lector hembra" que en plan "lector macho" (las vueltas que da la vida). Cortázar le quería quitar hierro sentimental.

Mora-Fandos dijo...

Coincido en tu descripción de la lectura. Creo que es un entregarse, no atado de pies y manos, sino a una tarea que cuanto mejor sea el libro más creatividad y participación pide de nosotros.

Jesús Beades dijo...

Y yo confieso que nunca pude empezar Rayuela. Y ahora menos.

pies diminutos dijo...

Yo tampoco he podido terminar Rayuela nunca, y eso que la he empezado un montón de veces... por qué será? Lo que está claro es que los cuentos de Cortázar son superiores a sus novelas...

Enrique Baltanás dijo...

Coincido con eso: mejor en sus cuentos que en sus novelas.

Dal dijo...

Es curioso que las afinidades electivas de los que te leemos coincidan tanto en lo que admiramos como en lo que detestamos: Rayuela, tostonazo infumable, con la Maga y toda esa pose de progresía parisina.

Aquilino Duque dijo...

La palabra "hembra" significa "ramera" o "puta" en Agentina. Más de un disgusto me he llevado con alguna colega de ese país. Hablando de otra cosa, no sé cómo agradecerte la mención de El rey mago y su elefante.

Aquilino Duque dijo...

"Hembra" en Argentina significa "ramera", "mujer de la vida", "querida", etc. y más de un disgusto me he llevado con alguna que otra colega de esa "comunidad autónoma" ultramarina en mi carrera de traductor. No sé cómo agradecerte la alusión a El rey mago y su elefante.

Joaquín dijo...

Apasionante debate, para una novela que "rompió el molde". No se nos olvide que se le llama 'novela de la juventud hispanoamericana', y resulta que Cortázar ya había cumplido los 50 cuando la publicó. ¿El secreto de que no logremos terminarla? Al margen de que Cortázar se disgustaría con que su novela fuese considerada "con principio y fin" (de hecho, prevenía contra esta convención), se trata de una novela que en lo fundamental no cuenta una historia (aunque haya historias dentro, como excelente cuentista que era), sino que pretendía recrear una particular atmósfera, la de los jóvenes libres de París. Entiendo que a otro tipo de jóvenes le disguste.

Enrique Baltanás dijo...

Yo he oído en Andalucía usar también la palabra "hembra" en el sentido de "querida". "Fulanito tiene una jembra". Americanos y andaluces nos parecemos mucho, al menos en cuanto a la lengua.
Si alguien tiene que agradecer algo, amigo Aquilino, sería yo, por esas horas de grata lectura.
Mi elogio es sincero.
Si yo creyera en lecturas obligatorias diría que El rey mago... debería ser lectura obligatoria en los institutos.
En cuanto a Rayuela, es cierto, no tiene principio ni final. Lo más grave es que no tiene ni pies ni cabeza.

Javier dijo...

Decir que Rayuela no tiene ni pies ni cabeza es más o menos decir que vos (o tú) tenés algo en la cabeza y los pies sobre la tierra, con todo respeto amigo.

Serge dijo...

Yo discrepo en alta cuantía con ustedes. Yo he leido rayuela, no una si no varias veces, y lo he hecho porque considero que toda la magia del universo Cortazariano, del cronopio mayor, es palpable en esta su novela magna (de sólo tres que escribió). Rayuela mas que ejemplificar una vida de jovenes en Paris, lo que hace es erigir una crítica a la literatura, a la linealidad de la escritura y la lectura. Una obra mágica que requiere lectura de profundidad antes de tan sueltos comentarios.

Camilo dijo...

Bueno, yo agradezco al mundo por engendrar escritores como Cortazar, porque siento que esta es una época en la que la modernidad, con todo su frenesí tecnológico y social ha acabado por quitarle forma a nuestras vidas, y creo que Cortazar es un autor que combate este estado de cosas de una forma genial.. Él, de verdad ha hecho una literatura que toma partido' y lo ha hecho precisamente instandonos a la actividad por medio de tematicas con las que se identifican aquellos que verdaderamente perciben el absurdo en el que se mueve la nueva generacion

Ulises sepulveda dijo...

mi novia lee rayuela acostada con migo a las 1:10 de la madrugada y los odia por ser tan machistas ella por otro lado asevera no ser una lectora hembra pero le gustaria que fues menos machista el termino gracias.

taget hår dijo...

Hay un capitulo, el 79 para todos ustedes, todos nosotros.
Para risa y consternación.
couserle

Anónimo dijo...

en lo partucilar prefiero Rayuela que los cuentos y no logro entender como no les puede fascinar esta novela en la que Julio nos involucra, en la que nos hace participes y nos entrega un mundo lleno, mas que de historias, de ideas y pensamientos tan acertados a cualquier epoca. Fascinante

Lisandro Vergara dijo...

En Argentina, o al menos en Buenos Aires desde donde escribo, la palabra "hembra" no quiere decir ni ramera, ni puta, ni mujer de la vida o algo parecido. Dentro del lexico tanguero a la palabra hembra se le adjudica el mismo valor que al termino "mina", pero no el de puta, ramera, etc. Es un uso antiguo y machista que, vamos, supongo cada cultura tiene el suyo. El hecho de que Cortazar haya usado esos terminos para diferenciar dos tipos de lectores, en mi opinion, no lo convierte en machista sino mas bien en torpe, o principalmente en torpe, luego si se quiere se lo juzga machista (aunque tendriamos que buscarle mas antimetiros, supongo). Torpe teniendo en cuenta el peso de su palabra, lo que va a desatar alguna idea suya.
Buscando por internet encontre que el querido Julio habia notado el enojo de su "publico" femenino y habia reflexionado mas en profundidad sobre el tema y en una entrevista a el diario El Pais se refiere de la siguiente manera: "Yo creo que Rayuela es un libro machista (...) Es el momento de hacer la verdadera autocrítica, porque cuando empecé a recibir una correspondencia muy nutrida con respecto a Rayuela, descubrí que una gran mayoría de lectores eran mujeres, y eran mujeres que habían leído Rayuela con un gran sentido crítico, atacándola o apoyándola o aprobándola pero de ninguna manera en una actitud pasiva, con una actitud de "lector hembra": es decir, que eran lectoras pero no tenían nada de hembras en el sentido peyorativo que el macho tradicional le da a la palabra hembra"