LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

sábado, 4 de noviembre de 2006

Apostillas a "Se lee lo que se puede"

Encuentro con un amigo por la calle. “Hombre, me he enterado por tu blog que no lees mis libros. El último lo he publicado hace apenas dos meses y ni siquiera lo mencionas.”

Por un momento pienso en responderle que me olvidé de citar muchos libros que también he leido recientemente, lo cual sería cierto, pero se me ocurrió algo mejor:

—Pues he escrito ese apunte para que algunos amigos no se olviden de mandarme sus libros…

* * *

Suena el teléfono:

“—Soy José Antonio Ramírez Lozano. Verás, es que he entrado en tu blog y… Bueno, yo no sé lo que tiene Álvaro Valverde contra mí. Porque yo contra él no tengo nada. A mí, como novelista, me parece regular, pero reconozco que es un poeta excelente, eso sí. Yo me presento a los premios como otro profesional cualquiera. Como un arquitecto, por ejemplo, se presenta a los concursos. Es verdad que he ganado el Mérida de Poesía en una ocasión anterior, y también el de Novela. Pero las bases del premio no dicen nada en contra. Como no cambien las bases, me reservo el derecho a presentarme de nuevo cuando me plazca. ¡Obra no me falta! Lo que no entiendo es la postura de esa señora, Clara Janés, que dice de mi libro que es extraordinario, pero que le decepcionó al abrir la plica saber que era yo el autor… Bueno, te estoy dando la lata…

—No, no.

—Pues eso, que no lo entiendo. ¿Por qué criterio se rige esta señora? ¿Por el del nombre del autor? Además, eso demuestra que el Premio de Mérida es limpio. Salió ganador un libro del que desconocían la autoría. Ya me gustaría a mí publicar en editoriales de campanillas, pero… En fin, lo dicho, que me considero un profesional. Y ahí está mi obra. Luego que digan lo que quieran.

—Eso, eso…

Cuando se despide, voy a la cocina. El sofrito está carbonizado. La humareda va saliendo lentamente por la ventana. La de sacrificios que hace uno por la literatura.

2 comentarios:

Á.V. dijo...

Álvaro Valverde no tiene tampoco nada contra ti. Lo que le duele -no encuentro otra palabra mejor, lo siento- es que dilapides tu talento en este juego cansino de premio va y premio viene. Se siente estafado como lector tuyo que es (por cierto, desde antiguo). Sólo eso. No es la primera vez que te lo explico. Abrazos. Para el anfitrión y para el archipoeta extremeño. Á. V.

josearamirezlozano dijo...

Álvaro , ya sé del empeño que pones en que tus editoriales me publiquen y en quitarte esa sensación de estafa que mi actividad poética te procura. No soy poéticamente correcto; lo mío no es un apostolado, es simplemente la profesión gratificante y vital de las palabras, qué le vamos a hacer. Eso sí, de mayor me gustaría ser jurado.Heredé poco del Romanticismo.