LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

jueves, 20 de diciembre de 2007

El villancico de Fernando

Todos los años los profesores encontramos por estas fechas en nuestro casillero una cartulina de color verde. En ella, escrito a mano, un villancico, dedicado y firmado. Es el villancico de Fernando.
De Fernando Rodríguez-Izquierdo que, después de jubilarse como profesor, ha pasado a ser alumno de la misma Facultad (no recuerdo bien si se matriculó en Clásicas o en Semíticas). Gran especialista en el haiku, su villancico reza no obstante por seguidillas. El de este año dice así:

En un palacio
había nacido Herodes
-no sé en qué año-.

Igual Pilatos
naciera en una "villa",
siendo romano.

Y aun los tres Magos
rica cuna tendrían,
ricos regalos.

Que cualquier hijo
de vecino en su lares
habrá nacido.

Si bien Jesús
lejos, y en un establo
fue dado a luz.

Pero nació
de la más linda madre
nuestro Señor.

Que el villancico de Fernando -y dada mi sequedad poética de estos días, y no sólo de estos días- me sirva para felicitar la Navidad a todos los lectores de esta bitácora. Fieles, esporádicos, partidarios, objetantes. A todos.

6 comentarios:

E. G-Máiquez dijo...

Precioso. Gracias a ambos.

Alberich el Negro dijo...

¡Felices pascuas al anfitrión y a toda la compañía! ¡Y próspero año 2008!

Saludos (cordiales) desde el Nibelheim.

Rocío Arana dijo...

gracias, enrique.

Anónimo dijo...

Yo soy fiel partidario y esporádico objetante... Y agradezco esta felicitación y este bello villancico. P.d. ¿Alguien puede informarme sobre la "jaiquilla". modalidad de estrofa a caballo entre el haiku y la segudilla? En particular ¿cuál es su estructura estrófica y su rima? Un abrazo

Enrique Baltanás dijo...

Me temo, Anonimus, que sobre la jaiquilla, que otros escriben haikilla, no se dispone aún de bibliografía secundaria por ser género novísimo.

Joaquín dijo...

Feliz Navidad a todos los cibercontertulios, y que el próximo año sea una oportunidad de renovarnos.

Todos quienes componen villancicos tan deliciosos como éste, son herederos de Lope. La alegría es menos alegre si no se canta en verso.