LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle

sábado, 16 de julio de 2005

Nulla dies sine linea

Si hay algo que no puede permitirse un auténtico blogger es dejar de anotar un solo día. El clásico nulla dies sine linea deja de ser un desideratum para convertirse en un precepto. El visitante asiduo se decepciona si no encuentra la cotidiana ración de novedades, si no puede cortar la flor del día. Uno mismo pierde el ritmo, el hilo, la cosa, no sé. El ideal que habría que seguir sería el de Arcadio Espada, que todos los días a las once de la mañana, truene, ventee o diluvie, cuelga su comentario. Pero Arcadi es un profesional (como la copa de un pino) y uno, reconozcámoslo, no es más que un modesto dominguero, que anota cuando puede, cuando encuentra el hueco, cuando logra robarle a la vorágine de sus ocupaciones diez minutos de pausa.
Y luego, ¿qué es un blog? ¿Un diario? ¿Un artículo periodístico? ¿Unas nótulas de crítica literaria, o musical, o artística? ¿Un mero desahogo de grafómanos y exhibicionistas? Supongo que el blog como formato consiente todo eso, y más, aunque tampoco sea nada de eso. Se irá viendo, como todo, poco a poco.
En fin, prometo enmendarme, y anotar a diario. Llueva, truene, ventee o diluvie (ah, si diluviara), o, simplemente, la desgana me gane. Hay tantas razones para la desgana...

1 comentario:

Josep dijo...

¿Qué quieres que te diga? Utilizaré una sencilla expresión castiza llena de sentido: ¡Lo has clavao!

¿Y esos días en que se te queda la mente en blanco o que lo que escribes se asemeja a la lista de ingredientes de una botella de agua? Somos tan inútiles que a la crisis de la página en blanco le hemos puesto cronómetro y todo: "¿Qué demonios escribo yo hoy? Que ya es la hora de colgar el texto..."

¡Viva el hobby cuando se transforma en obsesión! Y cierro con otro casticismo: ya nos vale.