Andrés Trapiello nos habla en este libro de los temas eternos y consabidos: ¿cómo podría ser de otro modo? La muerte, el amor, la naturaleza, el paso del tiempo... Y lo hace con una mirada fresca y nueva, que nos induce a que veamos estos temas como inéditos y como nunca antes hollados.
Si en "Los dos cielos" nos enfrenta con el infranqueable misterio de la vida, en "El Retiro un día de diario" nos asoma al juego metapoético entre el autor y el lector, como "Una carretera" nos adentra en el privado mundo de los recuerdos o en "Nostalgia de un pasado remoto" en los entresijos de un imposible pasado perdido... Et sic, ceteris.
Copio aquí una ligera muestra, esta pequeña joya que compendia esa sabiduría de la mirada con que sabe ver el mundo Andrés Trapiello:
EL ABEJORRO
De todos mis amigos del verano
escojo al abejorro. De él me gusta
el modo en el que liba
los azules racimos del glicino
haciendo hablar al aire.
Y también que va solo
y el que escanda a su vez
después de tanto tiempo
en los metros de Píndaro sin miedo
a los abejarucos ni a los críticos.
Mas sobre todo hay algo que prefiero
en su forma de ser:
la manera que tiene de invitarnos
a fingir que dormimos
y a olvidarnos de todo y a no sentir temor
de la vida que tienen por delante
su zumbido... y el nuestro.