LA FRASE

"Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad."

Sir Arthur Conan Doyle
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miércoles, 9 de mayo de 2018

LA SOLEDAD DEL POETA, LA SOLEDAD DEL POEMA

No alcanzo a comprender el afán de críticos e historiadores por encasillar, o de los mismo poetas, por sentirse miembros de una generación, de un grupo, de una escuela (eso antaño, ahora ya es término desterrado)... Quizá por el abrigo y la protección que ofrece el rebaño, la manada, el equipo, el colectivo...


Pero se es poeta y se es solo. La poesía es algo solitario, individual, irrepetible e intransferible. Es como la persona. La poesía es la persona. Esa que algunos quieren escamotear, o disfrazar, con el truco del almendruco del "sujeto poético". 

***

Pero sin perjuicio de lo dicho, visto el asunto desde otro ángulo, el del historiador y el del crítico, se comprende su interés en parcelar y separar, en relacionar, en acotar y analizar. En suma, es un intento de abstracción indispensable porque, de otro modo, la historia de la poesía sería un continuum algo caótico, o bien algo así como una lista alfabética de autores.

***

Y entre estas Scila y Caribdis vamos navegando. Como podemos.

martes, 24 de abril de 2018

PRIMAVERA Y FLOR DE ANTONIO MORENO

Más de mil vidasLa llegada de la primavera, al tiempo que se abren en ofrenda las mil flores en campo y en jardínes, nos ha traído también un nuevo libro de Antonio Moreno. Más de mil vidas se titula y es un libro de haikus, esa poética japonesa ya aclimatada en tierra española, junto a tantas otras cosas, el arroza, el papel, la pólvora... que le debemos al lejano Oriente. Para decir que tal o cual poeta vivió entre tal fecha y tal otra, los latinos usaban la expresión floruit, floreció.
Toda vida es, en efecto, una flor y toda flor una vida. 
De esta nutrida cosecha de vida y de flor, yo he escogido estas:

A bien morir
nos enseñan los pétalos
que trae el viento.
***
Esta bien claro:
también la rosa sabe
que estoy mirándola.
***
Nadie ha descrito
mejor que aquellos juncos
lo que es el aire.
***
Viento en las ramas
después de todo 
lo que he leído.
***
Después de todo,
quedará el mismo mar
para otros ojos.

Pero el lector sagaz escogerá los suyos. Este libro para degustar y saborear poco a poco lo publica Renacimiento.


jueves, 7 de julio de 2016

DÍAS DE INVIERNO EN VERANO

En estos días de la feroz canícula, sobre todo aquí, en el valle del Guadalquivir, donde escribo, apetece leer un libro como este, Unos días de invierno, que de la mano de Renacimiento, nos ofrece Antonio Moreno, un poeta seguro y cierto, sin trampa ni cartón (y por tanto, sin relumbrón mediático).
No son más que anotaciones breves, en forma de haiku,  que nos llevan de lo concreto a lo abstracto, de lo particular a lo universal, del hecho al símbolo, con una potente capacidad de sugerencia:

La piedra al agua.
Crecen aún los círculos
desde la infancia.

Se nos dice, para sugerir el poder evocador de la memoria, ese misterioso territorio en que el pasado no ha pasado todavía. O como se llega a esa edad en la que el tiempo nos da alcance:

Estoy más solo,
padre, cumplo los años
que tú viviste.

Otras veces el haiku toma la pariencia de una fotografía:

En el cristal,
la oscuridad del puerto,
tú y yo, la lámpara.

Otras, de apunte paisajístico o de leve observación al paso:

Verdes tallitos
germinan en la bosta
de la dehesa.

Apuntes no siempre tan inocentes, que valen por una declaración de principios:

Contemplo el cielo,
y no hay ideas ni números,
ni letra alguna.
 
 Sí, en estos días del largo verano, estos Días de invierno nos proporcionan un buen rato de felicidad.

miércoles, 8 de julio de 2015

FRANCISCO DÍAZ VELÁZQUEZ (1942-2015)




       Eran las Coplas de nadie,
       pero guardaban el eco
       de Francisco Díaz Velázquez.



 D. E. P.


 

viernes, 2 de enero de 2015

DOS POEMAS DE UN LIBRO INÉDITO

Este 2015 promete ser buen año o, al menos, no demasiado malo. En su transcurso verá la luz en la editorial Pre-Textos mi libro Las propiedades del aire, que obtuvo el Premio Unicaja de Poesía en su última edición.

Como anticipo, o como fruto de impaciencia, doy aquí dos de los treinta poemas que forman la colección. Son estos

NUEVA LECTURA DEL APOCALIPSIS



CUANDO los campos borran las lindes heredadas,
y una mujer esplende con la luna a sus pies,
cuando los capitanes se arrojan por la borda,
y se ven alas de ángeles batiendo en los semáforos,
cuando llegan noticias en aviones oscuros,
y el tiempo se desplaza con prisa de veleta,

entonces, justo entonces, sucede lo que nunca:
los ríos se remontan para huir de los mares,
el automóvil cruza por la sala de estar,
los pájaros confunden el agua con el aire,
de la cálida nieve destella luz oscura.

Entonces, justo entonces, sucede lo distinto:
que al fin llega el principio de todos y de todo.
Porque el tiempo se acaba, se comienza a vivir.

Entonces, justo entonces, sucede lo que nunca
el hombre alcanza a ver en sus días normales,
y de pronto descubre, temblándole en sus manos,
la espina desprendida de la rosa del tiempo.

 
***


MUJERES DE OTRO MUNDO





LA QUE VINO a llorar sobre mi tumba.
La que vino a escupir sobre mi tumba.
La que vino a reírse de mi tumba.
La que se preguntaba ante mi tumba
y yo ya no sabía responderle.
La que tan sólo vino a recordar,
y sólo vio el olvido en una lápida.
La deseada, ahora mi vecina.
La que pasó de largo ante mi tumba
y se alejó, del brazo de algún otro.
La que dejó unas rosas en silencio,
un Día de Difuntos, en mi tumba.
Y sobre todo aquella, temblorosa,
que rezaba por mí, sin perdonarme.

martes, 29 de octubre de 2013

LA MÁS HEROICA TAREA






El último libro de Juan Peña es una antología de su propia poesía. La misma monotonía se titula, y recoge su producción desde 1989 hasta 2011. El título parecerá poco acertado a primera vista, quizá por su posible efecto disuasorio. Pero se justifica plenamente por la cita de Chejov que abre el conjunto: "...el mar... así se oye ahora, y se oirá con la misma monotonía cuando ya no vivamos."

Le gustaría a uno detenerse más despacio en este libro, en este poeta, pero por ahora me ciño y me limito a copiar aquí uno de sus poemas, el titulado "Nostalgia de otros siglos":

No conocer jamás la esquizofrenia
de querer estar siempre en otro sitio,
y no buscar cambiar, ni imaginarlo.
Ser un soldado, un príncipe, un mendigo,
desdichado, tal vez, y que no importe.
Saber que tu lugar ya fue dispuesto,
y que hay un dios que rige tu destino.
Vivir sin otro sueño ni otro afán
que la serenidad de estar conforme.


martes, 23 de abril de 2013

UNA ANTOLOGÍA NECESARIA



La limitada visibilidad del aforismo, condenado a circular por cauces de distribución minoritaria, ha impedido percibir con claridad la importancia que el género ha ido adquiriendo en España a lo largo de los últimos treinta años. Poco a poco, pero sin pausa, el número de libros de aforismos, publicados por lo general en pequeñas editoriales -y en tiradas aún más pequeñas-, ha venido creciendo desde principios de los años ochenta, hasta conformar en la actualidad un extenso corpus alejado del gran público y escasamente estudiado. De ahí que un libro como éste, en el que se ofrece un detallado panorama del aforismo español de entresiglos y una amplia selección de textos de autores de diferentes promociones, pueda entenderse como el resultado de una tarea que se planteaba ya como urgente. El autor describe con detalle el alcance del fenómeno en el campo literario español, reflexiona sobre el aforismo como género de discurso y ofrece una amplia muestra de las variantes que el género ha adoptado en España desde 1980. El resultado es un amplio mosaico de textos que, sin duda, sorprenderán al lector por su riqueza y profundidad.

Más info, AQUÍ.

martes, 19 de marzo de 2013

LA IDENTIDAD, ESE ARCANO

¿Quiénes somos? ¿Y qué decimos cuando decimos 'yo'? A poco que repasemos nuestra biografía nos daremos cuenta de que no siempre fuimos los mismos, ni pensamos, ni sentimos, lo mismo... entonces que después. Y no sólo es el tiempo quien nos cambia. Esto, hasta cierto punto, sería razonable. Pero es que a cada momento nos damos cuenta de que nos encontramos condenados a la escisión y al desdoblamieto. Esto lo vio muy bien Amado Nervo en un poema que tituló "Arcanidad" y que bien pudiera haber titulado "Identidad":

Cuando me asomo a mí como a un cristal
diáfano, sí, mas insondable, siento
en redor un sutil vaho de enigma,
un glacial calosfrío de misterio...

¿Soy acaso uno solo o bien soy muchos?
¿Quién tiene autoridad en el colegio
discordante y al par disciplinado
de mis células, quién dice "yo quiero"?
¿Quién lucha cual Jacob con ese ángel
que anida de mí dentro?
¿Quién clama: "¡no!", mientras que clama: "¡sí!"
un instintivo no que yo detesto?

¡Qué necedad la de los que se imaginan
escudriñar las cosas!... ¡Si no vemos
jamás lo que en sí son las cosas!
                                                  Tontos
que edificáis sobre apariencias, necios
que investigáis el documento humano
(el más obscuro de los documentos),
¡y con cinco sentidos, siempre erróneos,
pretendéis calibrar el universo!










miércoles, 6 de marzo de 2013

SOBRE "EL CAUDAL", DE ANTONIO MORENO

Pero vengamos a lo de dentro, que es lo que importa más.

Ha construido A. M. su discurso lírico preferentemente sobre la base del endecasílabo blanco, metro éste que, por su cercanía a la prosa, mejor se acomoda a la expresión de la poesía reflexiva, aunque, eso sí, alternándolo con otros metros para evitar incurrir en la monotonía.

Porque este es el hilo conductor, el carácter y el sentido de la poesía de A. M.: su tono meditativo, su condición introspectiva. Pero, ¿sobre qué se reflexiona aquí? No sobre ningún problema social, ni político, tampoco sobre avatares o sucedidos biográficos del propio poeta, sino sobre algo que es previo y ulterior a todo eso: el gran misterio de la vida.

Porque A. M. es de los que saben que la vida no es ciencia, y no se la puede entender cabalmente de esa perspectiva, sino algo más hondo, misterio: "Vivir es aprender a andar descalzos,/ yendo con gratitud hacia el misterio." Un misterio en el que vemos sin ver y no vemos viendo, como esa misma luz que "de tan cerca y tan nuestra, ni te vemos."

Pero misterio no es enigma, y no implica necesariamente raras o desacostumbradas aventuras, sino que basta con mirar "... el exotismo/ más raro y neto: éste de aquí y ahora."

Si acaso, el misterio se resuelve por el lado de un cierto panteísmo, si es correcta nuestra lectura del poema "Nubes":


NADIE es más que una nube, ni que el aire
con el que marcha así, incesantemente.

Esta mañana observa allá las nubes,
míralas todas ir y sucederse.

No habrá mañanas para ti algún día.
Serás la nube, el aire que la mueve.

En suma, estamos ante un libro nada apto para lectores apresurados, frívolos o superficiales. Es ésta una poesía de gran calado, que nos pone de bruces frente a algunas preguntas fundamentales. Sí, no quería decirlo, pero lo digo ahora: una poesía metafísica.




   

miércoles, 20 de febrero de 2013

CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA

Así, precisamente, tituló uno de sus Poemas póstumos (1968) Jaime Gil de Biedma: así, "Contra Jaime Gil de Biedma". Él sabría por qué.

De joven, yo fui muy de Jaime Gil de Biedma. Incluso de no tan joven. En 2004 llegué a colaborar en un libro que se subtitulaba "54 poetas españoles escriben sobre un poema preferido". ... Y el preferido por mí era "Pandémica y celeste". (Pere Rovira prefería otro, "Barcelona ja no és bona  o Mi paseo solitario en primavera"). Era, si no recuerdo mal, el único poeta que aparecía mencionado con dos poemas distintos.

Esto de hoy no es una palinodia, porque, a lo hecho, pecho. Pero no puedo menos que reconocer con cuanta distancia crítica y de la otra veo ahora esos poemas.

Tras esa proclama de erotismo libertino que es "Pandémica y celeste" -"Sin despreciar/ alegres como fiesta entre semana,/ las experiencias de la promiscuidad."-, cuando el poeta aún no sabía que moriría de sida, sólo nos arranca hoy una oración de caridad hacia el autor de ese poema, tan contradicho con su propia vida, en su triste final.

¿Y qué decir de "Apología y petición", esa sextina marxista, tan viejuna ya, tan de museo, que se cae de pura inconsistencia:

De todas las historias de la Historia,
sin duda la más triste es la de España,
porque termina mal. 

Ni la historia de España terminó con el final de la guerra civil, ni terminó después, ni ahora mismo sabe nadie cuándo y cómo terminará. 

En fin, el reduccionismo absurdo de esos versos a menudo tan citados:

y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

En fin, ya sé que no es educado ni socialmente correcto decir estas cosas en público, pero...

Cómo pasa el tiempo...

lunes, 18 de febrero de 2013

ANTONIO MORENO SE PUBLICA

El poeta Antonio Moreno ha publicado un nuevo libro de versos. El caudal se titula. Esto, en sí mismo, no encierra ninguna novedad, teniendo en cuenta que Moreno es poeta ejerciente, o en ejercicio, y cuenta ya con una dilatada faena literaria, en prosa y verso, a sus espaldas. Quisiera comentarlo con algo mayor extensión, y atención, en los próximos días, pero por hoy, me detendré sólo en su prólogo y en su formato, que es el de una web, o más exactamente, el de un weblog. 

En el prólogo, o más bien "nota preliminar", viene a explicarnos su autor que es la primera vez que se adentra en la edición electrónica y también la primera vez que se autopublica. Nos confiesa allí Antonio Moreno los prejuicios que ante este tipo de iniciativas tuvo en el pasado. "Pensaba yo - nos dice- que una edición de autor revelaba, de antemano, un par de deméritos: uno, la presumible falta de excelencia de una obra incapaz de haber hallado editor; el otro, la limitada honrilla de quienes se aventuraban en tales empresas."

Lo primero, podría ser (aunque reconoce que no le hubiera sido quizás difícil encontrar editor). Claro que es discutible eso de "la presumible falta de excelencia de una obra incapaz de haber hallado editor", al menos viendo la clase de bazofia con que los editores suelen castigarnos.

En cuanto a lo segundo, lo de la limitada honrilla, creo que se refiere al atávico prejuicio con el que aún asociamos el prestigio literario al soporte de papel, tinta y letra impresa. Y lo que nos preguntamos nosotros ahora es si ese prestigio es falso o encierra algo por lo menos de verdad. Antonio Moreno parece creer en esta segunda hipótesis."De todos los géneros -sigue diciéndonos-, el poético es sin duda el más frágil, el que más precisa del cuerpo tangible del papel, y del espíritu que forman el dibujo tipográfico y el grato olor de la tinta. Todo lo cual, por así decirlo, constituye igualmente materia esencial de la propia poesía, inseparable del sonido y el concepto de las palabras."

Y un "uuhmm" se nos escapa enseguida porque no nos parece que estemos muy de acuerdo con esta última afirmación. ¿Es la poesía la "que más precisa del cuerpo tangible del papel, y del espíritu que forman el dibujo tipográfico y el grato olor de la tinta."? ¿Y por qué no la novela, normalmente más extensa y más difícil de leer en una pantalla? ¿Y qué decir de otro tipo de obras? ¿Seríamos capaces de leer, supongamos, la Historia de las ideas estéticas de Menéndez Pelayo ante un monitor? Más bien la conclusión sería la contraria, a saber, que de todos los géneros es la poesía la que más fácilmente puede desprenderse de su envoltura en papel y más adecuada resulta para adentrarse airosamente en el mundo de la edición digital.

Pero, en fin, Antonio Moreno publica un nuevo libro de versos, y sea como fuere, en letra impresa o en esa otra letra que no necesita de la tinta, merece que lo leamos con la atención y la extensión que merece. Su título, ya lo dije, es El caudal.

martes, 1 de enero de 2013

31 de diciembre de 2012 - 1 de enero de 2013

Al arrancar una hoja del calendario, la Musa amiga me dejó este poema entre las manos (pero véanse las doce campanadas de Enrique García-Máiquez en la revista Ambos Mundos)







Un año más… o menos…


¿Qué importa el tiempo que inflexibles rigen


reloj y calendario?


¿La vida es esta de hoy… o de mañana…


o quizá la de ayer…?


Lo vivido se agolpa en la memoria


y aún abres con temblor la nueva agenda


y en ella anotas, firme, tu propósito:


Vivir para lo eterno, donde un tiempo


sin tiempo te rescate


de las sombras fugaces de los días,


de la arena que cae en el reloj,


sin sueño y sin descanso.


Un año más…


o un año menos…


Que el hoy sea para ser mañana.

martes, 4 de diciembre de 2012

MORO, ONCE MORE

A la muerte de la reina Isabel, la llegada al trono de Jacobo, el hijo de la católica reina de Escocia, María Estuardo, y casado él mismo con otra católica, despertó grandes esperanzas de que por fin llegara una época de mayor tolerancia hacia los fieles a Roma o, cuando menos, de que cesara su persecución. Este estado de cosas explica no sólo que una obra como ésta pudiera escribirse, sino incluso pensarse seriamente en su puesta en escena. De hecho, en el primer año de su reinado, se decretó que no se multase ni penalizase más a los católicos.

The book of Thomas More muestra una sincera admiración por este "objetor de conciencia" avant la lettre, que fue Tomás Moro, como se le conoce en español, y cómo podía servir de modelo a imitar, o bien de modelo a estimular, para los numerosos criptocatólicos, o católicos secretos, como los llamaba Cervantes, que existían en aquella cismática Inglaterra. Más allá del estricto conflicto religioso, está el tema del enfrentamiento de un individuo frente al poder, o, si se quiere, de la conciencia y de la ley natural frente a la ley positiva

Las numerosas cuestiones históricas, biográficas, filológicas que entraña el manuscrito son analizadas breve y acertadamente en su Prólogo por Joseph Pierce, quien no duda en calificar a este Tomás Moro como "una de las obras literarias más intrigantes, fascinantes y misteriosas jamás escritas".

Debemos al buen hacer de Aurora Rice y Enrique García-Máiquez el haber vertido por primera vez en limpio castellano esta obra que, si hacemos caso de las tesis de Pearce, habría que incorporar con todo derecho al corpus de las obras dramáticas de Williams Shakespeare.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

POESÍA Y RELOJES (JOSÉ MARÍA VALVERDE)






RELOJ DE PULSERA



Ni al desnudarme suelto el leve yugo;
sin reloj ya no sé dormir siquiera.
No tengo libertad, y vano fuera
fingir dejar mi hierro y mi verdugo.

Él me ata a los demás, al mundo activo:
es la rueda en que engrano con la vida.
Si despierto en lo oscuro, su medida
me liga a tierra firme, me hace vivo.

Pero a la vez, con cuchicheo suave,
en secreto me insiste en el recado
de mi muerte y su cita: me recuerda

que me esperan allá, y que cuando acabe,
me escaparé yo solo por mi lado:
libre, entonces no habré de darle cuerda.


[José María Valverde, Obras completas, 1. Poesía, Madrid, Trotta, 1998.]

martes, 18 de septiembre de 2012

domingo, 9 de septiembre de 2012

UN POEMA ¿CULTURALISTA?


UNA CARTA DE CHRISTIANE VULPIUS QUE NUNCA
LLEGÓ A JENA




Confieso que me gustan los vinos y los bailes.
Me pierden los placeres de la mesa.
Y lo más grave
                                   es que he engordado mucho.

Mi risa y mi valor asustan
a esas señoronas de la Corte.

Y, sin embargo,
un día sobre mi espalda
escandías tus versos,
y al rozar mis caderas
me dijiste al oído
que tus ojos tocaban y tus manos veían.

Sé que me amaste como sólo un dios
puede amar.
Pero eras sin embargo un hombre
y yo una mujer.

Un día sabrás
lo que duele el dolor
cuando te amputan.

Y escribirás entonces mi epitafio.

Yo sé que será breve y verdadero.

Y sé también que nunca
—a pesar del laurel y de los mármoles,
a pesar del amor y su espejismo—,
cuando yo haya partido, volverás a sentirte
nunca, jamás, un dios
que recibe plegarias y premia con milagros.

Escribí este poema, incluido en la colección El argumento inacabado, tras haber leído Christiane y Goethe. Historia de una relación, de Sigrid Damm. Pero, ¿se trata por eso de un poema culturalista? Los detalles son exactos. A Christiane le gustaba beber y bailar. Lo de escandir los versos en su espalda es una cita de un poema de Goethe. Y, sí, también Goethe escribiría un breve epitafio tras la muerte de su mujer. Pero, más allá de la historia de Goethe y Christiane, ¿no es quizá la historia de todo amor que dura y permanece en el tiempo, con su poquito de ilusión y de expectativa y su poquito de desengaño, su pizca de frustración, por no ser lo que pudo haber sido?

No, no hace falta conocer al detalle la historia de Christiane Vulpius y Johann Wolfgang von Goethe para que nos emocione una historia de amor desgastado por el uso.