LA FRASE
Sir Arthur Conan Doyle
viernes, 28 de julio de 2006
Pero...
(Porque algo habrá hecho, de eso no puede caber duda).
jueves, 27 de julio de 2006
Volaterías de julio
El primer derecho del que son despojados los muertos es el derecho a la intimidad.
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El sol sale para todos, pero no todos se levantan a la misma hora.
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La verdad os hará libres... por eso muy pocos quieren saber nada de la verdad.
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Un amor se acaba cuando el soldado que lo custodia deserta.
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Los impuestos progresivos se convierten muy pronto en impuestos agresivos.
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Occidente, ¿lleva inscrito en su nombre su destino?
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Me gustan tanto las mujeres, que he hecho voto perpetuo de castidad.
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Los resultados de las encuestas se han decidido ya al preparar las preguntas.
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La pintura abstracta es el triunfo de los azulejeros.
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Confirmado: el mal existe porque el hombre es libre.
[Ilustración: Kazimir Malevich, Airplain flying (1915)]
miércoles, 26 de julio de 2006
Edificio singular
Un templo es una cueva
en medio de la jungla.
Un templo es un palacio
en que viven mendigos.
Un templo es un jardín
de silencio y de música,
cuya llave tenemos
a nuestro alcance siempre.
Un templo en la ciudad
la unge y la perdona.
Un templo es como el claustro
materno al no nacido.
Un templo es hospital
donde limpian heridas.
Un templo es un oasis
en medio del desierto.
Un templo desafía
las leyes del mercado.
Un templo es la farmacia
del eterno analgésico.
Un templo es el hermano
y no el competidor.
Un templo abre la puerta
desde el hoy a lo eterno.
Un templo entre las calles
nos recuerda el camino,
el rumbo extraviado,
y convierte al peatón
en bordón peregrino.[1]
Un templo es una brújula
y es una cantimplora.
Es la fuerte muralla
que guarda nuestras vidas.
La tienda de Jesús,
plantada entre las tiendas
de nuestro campamento:
éste en que hoy acampamos.
No hace mucho hablábamos en Rayos y Truenos de los blogs como borradores públicos, o algo así. Algo así quiere ser este texto, y por eso lo doy incluso con variante aún dubitativa.
Pero pasen por mi enlazado Cuaderno de Vísperas (que no sólo hoy merece la pena). Carlos, creo, habla de lo mismo, aunque mejor.
[1] Y le otorga al peatón/ el bordón peregrino
martes, 25 de julio de 2006
¿Puede un bloguero tomarse vacaciones?
Sí que puede, claro está. Claro y a la vista. Conforme avanza la canícula imparable son más los que se despiden porque se van de vacaciones. ¿Y a qué selva profunda se irán, a qué remoto desierto, a qué montaña hirsuta, que no haya un portátil, un cibercafé, un teléfono móvil, que con todos estos medios se puede actualizar un blog o ver los que otros actualizan? Para cerrar por vacaciones, ya no hay excusa tecnológica.
Pero puede haber otras. Incluso que no sean excusas, sino sólidos motivos atendibles.
Una, por ejemplo, puede ser la ausencia o sensible bajada de lectores. Es como aquel bar que por estas fechas ponía un letrero que decía: "Cerrado por descanso de los clientes". Pues eso.
Otra razón puede ser que el autor de la bitácora decida amarrar la embarcación unos días para... descansar, sea eso lo que sea. A lo mejor es que se ha encerrado unos días en algún monasterio de la Trapa. O va a hacer un curso de meditación zen. O se ha echado novio o novia y vive intensamente las primeras mieles, y hieles, del amor. Ya digo, cosas respetables.
Pero, ¿por qué no voy a tener yo mis razones para no descansar? No las explico ahora, pero confieso que a mí siempre me ha dado mucha tristeza y no menos desolación leer el lacónico letrerito: "Cerrado por vacaciones".
*
Y hablando de cerrar, hoy que es día del señor Santiago, busquen los que no lo sepan la acepción "cerrar" que conviene a la expresión "Santiago y cierra España", que sí, que todavía hay articulista muy culto y muy leído, e indudablemente lo es, que lo ignora clamorosamente.
lunes, 24 de julio de 2006
¿Somos buenos o somos tontos?
Ya sabemos que Malta se cerró en banda, que Libia dijo nones, y que ahora tampoco Marruecos admite náufragos emigratorios.
Así que el marrón, nuevamente, y como siempre, nos lo tragamos nosotros.
Vengan cayucos y más cayucos a España, que aquí cabemos todos.
Ya sé que heriré la sensibilidad de mis más sentimentales lectores, que me tendrán por desalmado y sin entrañas.
Ya sé que el deber de las gentes del mar es rescatar de las aguas a los que corren riesgo de perecer en ellas.
Pero...
¿Solucionaremos los problemas de África dando entrada y cobijo aquí a todos los que consigan llegar? ¿O sólo empeoraremos los nuestros?
La solución, desde todos los puntos de vista, es difícil. Y la UE no hará nada, porque cada país barre para su casa. Y además, que a un gobierno que propugna papeles para todos, y regulariza sin encomendarse a Dios -nunca mejor dicho- ni a la UE, ¿quién le va a echar una mano después? Allá se las compongan, nos dirán, y es lo que nos han dicho y hecho.
No caigamos en espejismos ni en falsos dilemas morales. Una cosa es un naufragio, como hecho puntual que puede suceder, y otra la corriente continua del flujo migratorio. Y lo primero es consecuencia directa de lo segundo.
Ante el naufragio, humanidad. Ante el flujo incesante, inteligencia y decisión. Faltan ambas cosas, y así nos va. Dentro de unos años, muy pocos, nos daremos cuenta. Y ya será tarde.
sábado, 22 de julio de 2006
Arcaísmos de hoy mismo... o ya de ayer
Pasan a mi lado, por la calle, dos señoras, no de mediana sino de mayor edad, y a una de ellas, embutida en una frase que no recuerdo, o que quizás no entendí, le oigo decir la palabra "lebrillo". Hacía años que no oía esa palabra. En el imperio del plástico y del tuperuare, ya no existen los lebrillos.
Como a Proust la magdalena, el lebrillo me lleva a un paseo por el campo, semántico, por supuesto, de la aljofifa, de la talega, de la alberca... Palabras usadas y usuales, que yo he visto morir lánguidamente, convertirse en arcaísmos todavía más arcaicos que los medievales.
Una talega es cosa más rara aún que un yelmo. Ya, ¿quien se baña en una alberca? Todas son ya piscinas, aunque sin peces.
Van muriendo las palabras. Van naciendo. Va muriendo un mundo. Y otro, el mismo, nace.
El hombre que se ha quitado los zapatos, para que sus pies estén más cerca de la tierra, para medir su temperatura, cálida o fría, se extraña un poco de que ese mismo suelo, tan firme y tan seguro, soporte sin embargo cambios continuos. Pero el hombre no llega a ninguna conclusión. Aunque el cuadro se llame "The Meditation" (Bill Jacklin, 1980), el hombre del cuadro no medita. Sencillamente, siente. Siente fluir el tiempo. Que no es mal pasatiempo. Sentir cómo el tiempo fluye bajo nuestros pies.
viernes, 21 de julio de 2006
Latiguillos y latigazos (Una guerra de palabras, o contra el lenguaje políticamente correcto) I
¿Cómo que el principal? Querrá Vd. decir, y en adelante deberá decir, el único partido de la oposición.
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"La familia tradicional..."
No, hombre, no; Vd. lo que quiere decir es la familia natural.
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El fracaso escolar...
Claro, Vd., erre que erre, como siempre, confundiendo; para que no se sepa si nos referimos al fracaso de la escuela o al fracaso de los escolares. Para hablar claro: se trata del fracaso de la escuela. Y aun falta un adjetivo: pública. Y eso es lo que Vd. quería decir, el fracaso de la escuela pública.
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La España plural...
Me da a mí, Sr. Correcto, que es Vd. un poco ignorante y desde luego nada viajado... ¿Acaso no es plural Alemania, no lo es Francia, no lo es Alemania...? Lo que no les impide permanecer unidas y fuertes. ¿Y no lo es Andalucía, no lo es Vasconia, no lo es Galicia, no lo es la provincia de Cádiz? Y además, que el topicazo es tan antiguo que ya Franco hablaba de "los hombres y las tierras de España". Con España, ya vale. Sin adjetivos. Pero ahí les duele.
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Antisemitismo, antisemita...
Dígase mejor judeofobia o judeófobo. Extraña aunque antigua enfermedad de la que la derecha parece estar curándose, pero que aún está en fase álgida en la izquierda. (Bibliografía recomendada: Gustavo Perednik, La judeofobia, Flor del Viento, 2001.)
Última hora: Ángel Guinda hará huelga de hambre
jueves, 20 de julio de 2006
Coplas a los poetas de El Puerto (A propósito de Horario de Invierno, libro último de Ángel Mendoza)
¿Qué tendrá El Puerto, Señor,
Puerto de Santa María,
que en la orillita del mar,
tan buenos poetas cría?
¿Será el mar o será el río,
será albergar las bodegas…,
o será casualidad
esta espléndida cosecha?
Rafael, el marinero,
y Tejada, el de las coplas,
y los dos García-Máiquez…
y el cercano Ángel Mendoza,
que, con su horario de invierno,
este verano refresca,
y a la tarde luminosa
le pone un paño de seda.
El Puerto está donde está,
y allí cría lo que cría;
en las bodegas, buen vino,
y en sus cepas, poesía.