LA FRASE
Sir Arthur Conan Doyle
miércoles, 6 de julio de 2005
El ambiente literario
domingo, 3 de julio de 2005
¿Hay rosas sin espinas?
Es decir, la demostración, el conocimiento cabal, la tesis afirmada como indubitable.
La duda acompaña a la fe como la espina a la rosa.
Y no hay rosas sin espinas.
sábado, 2 de julio de 2005
Adagio for strings
Yo lo escucho ahora, en una noche de verano, bajo las estrellas, y no hay nada en él que me recuerde los convulsos años treinta.
Su melancolía es eterna, su herida es mortal. Como nosotros mismos.
viernes, 1 de julio de 2005
Greguerías sofísticas
Foxá
La poesía de Agustín de Foxá me la ha descubierto, y vuelto asequible, Abelardo Linares, en su nunca bien ponderada colección de antologías de Renacimiento. La selección es del propio Abelardo, aunque el prólogo, y la inclusión de algún poema, se deban a Luis Alberto de Cuenca.
Y por ahí, por el hilo de su poesía, he llegado al ovillo de un magnífico prosista, de un escritor de raza, cuya valía aún no ha sido reconocida como merece.
Madrid de corte a cheka es, sencillamente, una de las mejores novelas españolas del siglo XX y desde luego, de las mejores sobre la guerra fratricida del 36.
Ahora continúo con el teatro, empezando, por orden cronológico, con Cui-Ping-Sing, estrenada en San Sebastián en 1938.
Por curiosidad, o por deformación profesional, echo un vistazo a los manuales que tengo en casa, a ver qué dicen de Foxá. Muy poco, como era previsible. A Foxá no se le estudia, ni entra en el canon, como no sea en el canon de la letra pequeña. Parece que la única bibliografía sobre es algo de Joaquín Entrambasaguas y algo de José-Carlos Mainer. O sea, entre Scila y Caribdis. Mala suerte la de este Foxá, que se murió en un lejanísimo Madrid de 1959. Tenía cincuenta y tres años.
miércoles, 29 de junio de 2005
Metamorfosis
Me dicen que aún tengo suerte porque al menos puedo dar clase. En Nocturno, los alumnos por lo menos escuchan, aunque a duras penas consigan entender lo que leen. En el Diurno, por lo visto, ni siquiera es posible dar clase.
Y todo esto en nombre del Progreso, de la Igualdad, del Socialismo, de la Comprehensividad (que el analfabetismo reinante ha traducido como "comprensividad"). La escuela pública hundida por los acérrimos supuestos defensores de lo público.
Sí, seamos comprensivos. El mundo cambia, pero no siempre para mejor.
Subsaharianos
viernes, 24 de junio de 2005
Una vida inmortal
"La vida no acaba. Después de la muerte sobrevivo en mis libros. Es una
vida inmortal. La verdadera vida en la que no es necesario poseer un cuerpo y
una conciencia, pero en la que uno revela hechos." (Cartas al Castor)
No era el primero, ni sería el último. Los ejemplos de esta creencia en que la gloria literaria produce una suerte de inmortalidad podrían multiplicarse.
"Me pesa la vida, me canso de vivir y tengo miedo de morirme -le confiesa don Juan Valera a Gumersindo Laverde en una de sus cartas-. Creo que he consumido inútilmente mi vida y siento vehemente deseo de hacer algo antes de morir. Contento moriría yo si dejase un libro siquiera; algo que me satisfaciese y por donde yo pueda pensar, sin mucho amor propio, que no todo yo moriría: algo, sobre todo, que valiese la pena de haber vivido."
Y a otro corresponsal -Alcalá-Galiano- le cuenta que se propone seguir escribiendo "a ver si logro no morir del todo."
Pero la muerte es un hecho absoluto. No es posible morirse un poco, como no es posible estar un poco embarazada. Sobre los muertos los que deciden son los vivos. Son los vivos los que guardan la memoria de los muertos, si es que la guardan, los que aprecian su obra, si es que la aprecian.
Para el creyente, todos los hombres, desde el ilustre artista o el encumbrado político hasta el humilde labrador o el anónimo oficinista, tienen garantizada la inmortalidad. El alma no muere, aunque haya sido un alma ágrafa.
Para el ateo, que sólo cuenta con este mundo, lo que importa es quedarse en él de algún modo, aunque sólo sea en rótulo de calle o en papel impreso. Que alguien hable de nosotros cuando hayamos muerto.
A ambos les une el deseo de no pasar del todo, de quedar, de permanecer, de no ser sólo carne mortal, perecedera.
martes, 21 de junio de 2005
Arte mono, arte moderno
Uno ya está acostumbrado a oír o leer con cierta frecuencia la noticia de que unos operarios, en el curso de unas obras en algún edificio oficial, tiran a la cuba de los escombros un amasijo de hierros que después resulta ser una escultura moderna.
Pero esta nueva y perspicaz aproximación al arte contemporáneo es la primera vez.
domingo, 19 de junio de 2005
La papeleta (un caso de bisemia)
(Del lat. matrimonĭum).
1. m. Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.
(Diccionario de la Real Academia de la Lengua, vigésimo primera edición).
¿Qué pondrá en la vigésimo segunda?
Por cierto, que la enciclopedia ENCARTA (© 1993-2003 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos) define matrimonio en los siguientes términos: "es la unión estable entre hombre y mujer, convenida de acuerdo con la ley, regulada y ordenada a la creación de una familia. No se trata de una creación técnica del Derecho, sino de una institución natural que el ordenamiento regula en interés de la sociedad."
¿Será Bill Gates un furibundo y rancio papista, un militante secreto del PP? Pues que vaya tomando nota, o nos pasamos todos al Linux.
Penúltima apostilla: la misión del político es solucionar problemas, no crearlos. Pudiendo haberse resuelto el tema de las uniones homosexuales de manera no conflictiva, ¿por qué se ha elegido esta vía polémica y, cuando menos, discutible? Por mera torpeza... no lo creo. Me da el pálpito de que lo que se busca es eso, tensionar, polarizar, dividir entre "progres" y "carcas", entre rancios y modernos, sin permitir el matiz, la postura individual, la reflexión serena... Nos están preparando ya para las elecciones anticipadas.